jueves, 27 de mayo de 2010

Mi reino por desayunar contigo...




… Dijo la rubia al pan recién hecho.

Y el pan que era un blando, la verdad, no se lo pensó dos veces y aceptó.
Entonces, antes de que se diera ni cuenta, la mantequilla se le echó encima y ya no hubo nadie que pudiera despegarla de su lado.

Claro que apareció la aceitera, con su genio y su... “asento andalú“
 Y les dijo cuatro cosas.
Pero esa… Esa es otra historia que otro día os contaré.

Ahora…

¡¡Buenos días a todo el mundo!!

Tenemos pan recién hecho, pan blanquito, del que llamamos de molde, suave y esponjoso, delicioso.
Es tan fácil de hacer, que no podéis perderos el lujo de desayunar un día con este manjar.
Una buena mantequilla o un buen aceite de oliva con sal de hierbas, el humeante café o el té o un buen mate… En fin, vaaaamos….


Los ingredientes:

550 g. de harina blanca más 100 gramos más para la masa madre.
280 g. de agua templada
15 g. de levadura de panadería
75 g. de mantequilla
1 cucharadita de sal
1 cucharadita de azúcar
40 g. de nata

El paso a paso:

Lo ideal es que pongamos la noche antes, la masa madre para fermentar.
Para ello, pondremos en un cuenco los 100 gramos de harina, junto con la levadura desmenuzada en un poco de agua tibia, hasta formar una gacha no muy espesa.






Tapamos bien con un paño limpio y la dejaremos en un lugar reservado, al abrigo de corrientes de aire, durante toda la noche.





A la mañana siguiente, habrá sucedido algo así, como esto:




La masa habrá fermentado y aumentado su volumen.
Ahora en otro cuenco, mezclamos el resto de los ingredientes y le añadimos la masa madre, obteniendo una nueva masa elástica, pero no muy compacta.



La trabajamos bien y la volvemos a tapar dejándola fermentar de nuevo en un lugar cálido, hasta que veamos que ha aumentado su volumen.



¡Cuidado! Que si el recipiente es pequeño, se nos puede salir “el monstruo”

¿Qué no me creéis?

Al rato pasa esto


Y al mucho rato, esto otro

  

¡¡Ah!! Yo os avisé.

Bien, cuando veamos que ha aumentado hasta más o menos el doble de su volumen, volvemos a amasar pero sin comprimir mucho, es decir, un amasado suave, tierno, como el pan que queremos obtener. Y ahora separamos la masa en las piezas que vamos a hornear, teniendo en cuenta la capacidad de los moldes. Más o menos hay que llenar sólo hasta los dos tercios de cada recipiente.

 

Yo suelo hacerlo todo en un molde grande, de los de plum cake, porque me gustan unas buenas rebanadas, grandes, pero la verdad es que siempre se me sale un poquito y eso hace que luego el pan tenga como un sombrerete. No es que esté mal, pero cada uno, a su gusto.
 También forro el molde con papel de aluminio engrasado, porque eso facilita mucho las cosas al desmoldar. Hay que tener en cuenta que este tipo de pan, es casi un bizcocho, tan suave y esponjoso.


Bueno, volvemos a dejar que la masa, ya en su recipiente, repose de nuevo, bien tapada.
Cuando la masa alcanza el borde del recipiente, lo que ocurrirá más o menos en veinte minutos, en condiciones de temperatura normales, lo introduciremos en el horno a temperatura media (unos 200 º), hasta que nuestro pan esté hecho (una hora aprox.).


Y ¡Voilá! Desmoldamos y dejamos enfriar.


Si lo cortamos en caliente, encontraremos algunas dificultades para obtener rebanadas bien formadas, pues ya digo que este pan es casi un bizcocho.
Un poquito más frío, estará en su punto para cortarlo en rebanadas y tostadas o así, tal cual, untarlas con lo que nos guste.
Creo que es uno de los más deliciosos desayunos que se pueden tomar.
 Os diría que lo podéis conservar muy fresco durante días en la nevera, pero me parece una información bastante innecesaria, teniendo en cuenta que no os durará ni dos mañanas.

Un saludo, con todo mi cariño.





10 comentarios :

  1. Vaya pinta tiene este panecillo! Me gusta mucho el optimismo de tu blog...esos buenos días que das me encantan!

    Seguiré visitándote y te agrego!

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  2. Cuando veo estas cosas tan apetitosas siento inmediatamente hambre. Se ve muy suave... umhh

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  3. Para Arantxi y para Claudia.

    Muchas gracias Arantxi y seguro que también te gustarán unas buenas noches con mimo y con un beso, que ahí van.
    Gracias de verdad, por tus palabras, estaré encantada de que me visites cuando tu quieras.

    Claudia gracias por visitarme, mañana en el desayuno y a tu salud, una rebanada de este delicioso y suave pan. Pero anímate y hazlo, de verdad que es fácil y hay algo precioso y muy satisfactorio en el acto de hacer pan. La masa está viva, el pan es el alimento base de una gran parte de la humanidad, está lleno de simbolismo. Y amasar es un placer que en muchas culturas se ha usado como metáfora, para explicar cómo fue creado el hombre por sus dioses.
    Un beso.

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  4. Este es el auténtico " Pan de Viena " jejejejeje.

    Llevaba mucho tiempo buscando información para poder ofrecertela, y por fín, dí con ella.

    Queria compartir y enseñar, un relato de mi tierra, aunque mucha gente cree que en Murcia se habla panocho...solo unas pocas palabras se mantienen.


    A continuación te transcribo un relato integro en panocho, hace referencia a un restaurante mítico de Murcia, al cuál estás invitada por mi parte cuando decidas venir a visitar mi tierra.

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    Er potaje u la olla fresca!!

    Entre milenta pucheros
    en zaraiche naciera,
    un merendero moerno
    encomedio de la güerta;
    y paice que juera antiyer...
    y jue en los años setenta.
    Como había que bautizal-lo
    pa que to quisque supiera
    encarrucharse ya mesmo
    hincia la merienda u cena…
    El Patio lo amotearon
    enfrentiquio de la ilesia.
    En er mesmo pués mincharte
    con güen servicio y solera
    dinde un arros y conejo
    dista unas migas ruleras,
    un pavo acostao en la piedra
    o guisaiquio en la cazuela,
    pollos dando vorteretas
    asaiquios con manteca;
    y dimpués como güen postre,
    los frutos de noestra güerta.
    Cascaruja, pan de higuiquio
    ¡¡y la maére e la cordera!!

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  5. Precioso Carlos, pero precioso de verdad, recomiendo al lector, lo lea en voz alta para apreciar en toda su amplitud la riqueza de esta lengua y el toque entrañable y auténtico que contiene. Sí Carlos, del panocho imagino que sólo queda un reducto en la forma actual de hablar de los murcianos, pero yo tuve la oportunidad de escuchar en un programa de radio hace tiempo, todo un diálogo en panocho y quedé pasmada de aquel maravilloso cántico.
    Lo del "guisaiquio en la cazuela", me llega al alma. Has encontrado justo el texto, que traernos aquí, "en contexto".
    Gracias de verdad por tu aportación y ¡Cuidado! Que acepto un día de estos tu invitación para comer en ese lugar mítico del que hablas.
    Un beso.

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  6. Qué bonita introducción y que bonitas fotos! te he conocido a través del hemc... no sé como dices que las fotos no te salen bien, porque para nada estoy de acuerdo! me quedo aquí siguiéndote me has gustado mucho.

    Un besito

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  7. Y le susurró una novata panadera
    a los deliciosos Sabores de Viena:
    Para desayunar, merendar o cenar,
    este sencillo y rico manjar
    será imposible dejarlo enfriar.
    Pero que blando que está...
    es genial!!!

    Un biquiño y hasta la vuelta.

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  8. Cuinera, es para mi todo un halago que estés aquí y que me digas esas cosas tan amables. Yo acabo de llegar al mundo del blog y estoy absolutamente despistada todavía, con las fotos no acabo de atinar y menos mal que la buena gente que sois, me estáis ayudando un montón. Espero aprender de tod@s vosotr@s y de vuestros estupendos espacios. También a ver si me animo y participo en lo de Su y así nos vamos conociendo un poco más.
    Un besito y muchas gracias por todo.

    Marisa, poetisa de alta mar, he estado viendo tu barco en varias ocasiones y me parece estupendo, espero que nos vayamos conociendo un poco mejor, mientras que yo, como le digo a Cuinera, aprendo y aprendo de todas vosotras.
    Besos y gracias por estar por aquí.

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  9. No hay mayor placer para mi que amasar pan, el olor por el piso mientras cuece, el aroma que desprende mientras se enfría en la rejilla..su sabor delicioso con un poquito aceite de oliva.
    Gracias por esta receta.
    Un besito

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  10. María: Yo también creo que no hay nada como ese olor a pan recién horneado. Yo hice pan hoy mismo, en horno de leña, unos bocaditos redondos y rechonchos, preciosos. Cada bocado que daba alguien (hoy tuve invitados), daba pie a un comentario sobre el pan. Es que el pan de verdad es un manjar, es cierto.
    Un beso y gracias.

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