Buscar en el blog

Cargando...

domingo, 20 de marzo de 2011

Arroces (X): Clarico

                                                                                                             

He elegido para finalizar esta serie, un arroz muy típico de Orihuela: El arroz clarico.
Se trata de un arroz de todos los días y a diferencia de los otros publicados, esta vez es caldoso, con lo que se cierra así un poco, el recorrido por una muestra de arroces, que en su mayoría, como sabéis, son típicos de la cocina tradicional de la Vega Baja.

Con la denominación de “arroz clarico”, encontramos varias preparaciones en la provincia de Alicante. He leído que en algunos pueblos, es un arroz con lentejas, mientras en otros lleva alcachofas o judías, en fin, más o menos caldoso, pero diferente en según qué pueblos y de nuevo se despierta la duda sobre su verdadero origen o su ortodoxia para prepararlo. Lo que siempre os digo es que no entro en discusiones ortodoxas, yo transmito lo que me ha sido transmitido, eso es para mi la tradición y en Orihuela, no sólo no hay ninguna duda acerca de qué es el arroz clarico, sino que si me apuran, diré que a cualquier oriolano que le pregunten, sea hombre, mujer o incluso niño, les dirán qué es, qué lleva y hasta cómo se prepara, tal es el arraigo de esta comida en la cocina oriolana.

Para nosotros el “arroz clarico”, es una especie de cocido, con ingredientes muy parecidos aunque quizás algo más ligero, al que en el último momento se le agrega arroz y un sabor que será su característica: la hierbabuena.




La calidad de los ingredientes es muy importante, pero eso como en todas las recetas.

Vamos a ver cuáles son los de este arroz:








300 gramos de garbanzos en remojo desde la noche anterior (150 gramos aprox. en seco)
Media gallina y si se desea, algo de pollo
Uno o dos huesos de cerdo
Un trozo de ternera
Un hueso también de ternera
Un trozo de tocino
Cuatro o seis morcillas de cebolla
Dos o tres patatas
Azafrán
Cúrcuma para dar color
Una mata de apio
Unas hojas de hierbabuena fresca
Sal
Y por supuesto arroz: 400 gramos.



Como cada domingo, aprovechamos para compartir nuestra comida con otra gente. En esta ocasión seremos 7 para comer.

Así procedemos:





Por la mañana temprano (me gusta mucho cocinar sin prisa), pondremos una buena olla con cuatro o cinco litros de agua, a calentar.



Nuestra olla de los domingos.

Con un soplete o directamente sobre el fuego de la cocina, socarramos los pelillos de la gallina y una vez bien limpia, la echamos a la olla.






También echamos el resto de la carne. Trozo a trozo, con mimo y cuidado, a los alimentos les gusta ser mimados.




Echamos también los garbanzos





 Cortamos en trozos los tallos de apio y bien lavados... a la olla




Ahora el “oro rojo”: el azafrán. Un puñadito de hebras a la olla.





Un pellizco de sal y tapamos y dejamos que el fuego, nuestro aliado, haga su trabajo.



Cocerá tranquilamente por dos o tres horas, hasta que los garbanzos estén tiernos. Y como tenemos tiempo mientras el fuego hace lo suyo, hablaremos un poquito sobre el azafrán, ese ingrediente que ha estado presente en cada uno de nuestros arroces.

Se llama  Crocus sativus, una planta del orden de la liliáceas, perteneciente a la familia de las iridáceas.
Su tamaño oscila entre los 10 a 20 centímetros. Su color es verde y tiene un bulbo sólido de unos 3 centímetros de diámetro.
Pero es la flor la que más nos interesa, una flor preciosa, de color violáceo, con seis pétalos y tres estigmas amarillo anaranjado, que es lo que nosotros conocemos como azafrán.
Por cierto, el nombre, tanto en castellano como en otras lenguas, procede del árabe “záfaran”, que significa “amarillo”.

La forma de cultivo, recolección, monda y secado, ha permanecido inalterable desde tiempo inmemorial. Se han encontrado frescos del año 1.600 a.C. que lo ilustran.
Es esa forma manual de tratar el azafrán, la causante del alto precio que alcanza en el mercado: una vez fraccionado, entre 20.000 y 40.000 Euros el kilo.

La recolección se hace individual de cada flor, cuando ésta alcanza 15 cm.
También la monda es individual para obtener los estigmas unidos al estilo.
Esta labor minuciosa y cuidadosa, planta por planta y flor por flor, hace que el azafrán sea la especia más cara del mundo. En España, se cultiva desde hace más de mil años, siendo actualmente una de las principales exportadoras.

Pero hay referencias del uso del azafrán en ritos y ceremonias religiosas desde el año 2.300 a.C. Así como en medicina.
Hipócrates recomendaba el azafrán, mezclado con adormidera y aceite de rosas, para combatir las cefaleas.  
También en Homeopatía se ha usado hasta nuestros días, con una interesante materia médica procedente de la patogenesia experimentada en el hombre sano.

Entre sus principios activos, se encuentra una materia colorante llamada crocina que es glucosídica.
Se le reconocen cualidades tonificantes, estimulantes del apetito. También favorece la digestión y actúa como coadyuvante en partos difíciles y en desarreglos de ovarios.
En dosis muy altas es sin embargo, tóxico y un potente abortivo.

En Flora española, tomo V, pág. 16  dice Quer :

“Es excelente cordial, fortifica el corazón y los espíritus vitales, resiste a la putrefacción y es eficaz para todas las enfermedades contagiosas y malignas, calenturas petequiales y viruelas; quita las obstrucciones del hígado y bazo, preserva los pulmones de la pituita demasiado crasa, dulcifica las serosidades acres e irritantes, apacigua la tos y se usa para la dificultad de respirar y aliviar algo a los tísicos; remedia muchas enfermedades de la matriz, provoca los menstruos y coadyuva maravillosamente a los partos difíciles, dando éxito al feto”.

El color del azafrán es el color de las vestiduras de los monjes budistas del theravada  y según Gilberto de Horland, se debe a que el azafrán, aúreo y brillante simboliza la sabiduría y la prudencia.

Pero sigamos






Tenemos ya los garbanzos bastante tiernos y vamos a ir preparando las patatas, que pelamos y cortamos en cuartos y las morcillas de cebolla, que tenemos que pinchar y cerrar en los extremos con unos palillos para que al cocer, no se salgan.

Colocamos con cuidado en la olla, y seguimos hirviendo hasta que todo esté totalmente hecho: garbanzos tiernos, patatas blandas, carne en su punto. Probaremos de sal y rectificaremos si es necesario. También pondremos un poco de cúrcuma si nos gusta con más color.





Mientras se termina de cocer, prepararemos el arroz y la hierbabuena, que cortaremos muy picadita.




Cuando todo el cocido está tierno, añadimos el arroz y la hierbabuena y dejaremos cocer unos quince minutos o hasta que el arroz, esté hecho.




Listo el arroz, se servirá muy caliente.




Con su morcillita, su trozo de carne, su patata, sus garbanzos...





El frío quiere irse hace días, pero se hace el remolón. Estos arrocitos caldosos todavía reconfortan y saben a gloria. El toque de hierbabuena deja ese gusto en la boca y en la memoria, a la casa de toda la vida.

Gracias mamá, por haberme transmitido tanto tesoro.





Y gracias a vosotros por estar ahí, semana tras semana, acompañándome.

Un abrazo.


37 comentarios :

  1. Que interesante lo que cuentas... ese arroz desde luego revive a un muerto!

    ResponderEliminar
  2. Hola Vienaa!!! que gusto venir a tu cocina, ya te estaba extrañando con una nueva entrada, vine hace unos días a espiar pero aun no habia comidita nueva, jeje..
    Este arroz, riquísimo se ve, de esas comidas caseras inolvidables, y bien nutritiva con la combinación de ingredientes..
    que tengas una feliz semana
    besitos

    ResponderEliminar
  3. Que delicia Viena....no sabes cuanto me gusta el arroz con garbanzos.....este arroz es un arroz de casa, de familia, de conversacion....de aquellas comidas calidas y placenteras.....de la que el aroma recuerda la infancia....me habia acostumbrado a tus entradas de arroz.....y veo que se acaban.....pero feliz de que sigas poniendo cosas ricas....Un beso Grande!!.....Abrazotes, Marcela

    ResponderEliminar
  4. Qué arroz tan rico Viena, no lo conocía todo sea dicho, de nuevo se confirma que este serial nos ha puesto a todos al día en todo lo que se cuece por tu tierra, y nunca mejor dicho.

    Me encanta la esencia de este plato, un arroz con un puchero de trasfondo, me ha recordado que en casa a veces comemos la sopa de cocido con arroz, aunque no es lo habitual ni es lo mismo claro, es que las fotos finales me ha recordado que algunos de mis hermanos se ponían todas las carnes, patata, el arroz y demás en el primer plato, aunque claro, el toque de la hierbabuena y los colorantes que empleas marcan la diferencia.

    Mi familia ha cultivado un poquito de azafrán en la casa del pueblo de mi padre todos los años, ya no lo hacemos porque mi hermano va poco por allí, mira este breve reportaje de una primera floración. El azafrán es algo maravilloso sin duda, y su precio está totalmente justificado, lo que no sabíamos es lo que nos has explicado, que en pocas dosis es recomendable e ideal para la salud, y en mucha cantidad es tóxico, está claro que quién bien te quiere... te hará llorar.

    Un saludo.

    ResponderEliminar
  5. Puri buenos días! Este arroz clarico me ha recordado a mi puchero malagueño. Tiene sus variaciones por supuesto, pero en toda España existen estos caldos de carne tan reconfortantes ligados con verduras y legumbres.

    Eres única para explicar tus recetas, ¡qué rápido se me han pasado las dos horas de cocción con tu explicación sobre el azafrán!

    Estudié árabe hace muchos años y efectivamente la palabra azafrán viene del árabe "azfrán" (sí tiene "a" inicial), he leido y visto un documental sobre el azafrán y me ha gustado rememorar a esas mujeres (sobre todo) sentadas en la mesa separando los pistilos de azafrán de las flores, con agilidad pero sin prisas, como cuando recuerdo tu receta de cucurrones que me hizo engancharme a tu blog...

    Qué pena que se acabe este especial de arroces. Muchas gracias por deleitarnos con las recetas de arroz típicas de tu tierra, han sido todas magníficas y narradas cual novela "gastronómica". Ya tengo ganas de empezar con el primer capítulo de la siguiente.

    Muchos besos, Puri, ¡desde la primavera!

    ResponderEliminar
  6. Hola Viena:
    Otra obra de arte que pasa a mi recopilación de sus recetas de arroz.
    En algunas zonas, sobre todo en América sur y central, se toman platos, que podríamos decir, son cocidos de legumbres, arroz y zarandajas. por supuesto no de la calidad del Arroz clarico que nos presenta.
    Cuando digo zarandajas, no quiero decir carnes de desecho, sino conjunto de carnes.
    Una vez más gracias por estos arroces que publica y nos enseñan que no solamente el arroz es "La paella valenciana".
    Saludos

    ResponderEliminar
  7. Pues para ser un arroz clarico, es muy contundente... no veas.

    Gracias por ese paso a paso tan detallado, como siempre.

    Besos y buena semana

    ResponderEliminar
  8. Viena, que rico tiene que estar este arroz, menudo trabajo te has pegado, con el arroz y con el post que como siempre esta fenomenal, super bien explicado y con esas fotos que nos deleitan.
    Un beso.
    Claudia

    ResponderEliminar
  9. Que delicia de arroz Viena. Ahora toca publicar "El Libro de los Arroces".
    Al principio me ha llamado la atención lo que decías de que era un arroz "de todos los días", pero la verdad es que pensando en que estos clásicos eran plato único, y había que reponer fuerzas para volver al campo o a la fabrica, se entiende.
    Por eso se hacía también, como tú dices, esa variante de arroz y lentejas, que tenía todos los nutrientes necesarios.
    Feliz Primavera.

    ResponderEliminar
  10. Hola Viena, que se me estaba yendo el santo al cielo sobre tu viaje a París. Yo es que me voy a China mañana, o sea que entre pitos y flautas esta va a ser la última oportunidad de contacto electrónico antes de tu viaje.

    He mirado donde está la rue du Theatre, y verdaderamente está al laíto de la torre Eiffel.No sé si tienes intención de ir a ver algún museo, pero si ese es el caso, no te pierdas el Museo Rodin que, además, está muy cerca de tu apartamento, al lado de la aerogare de Air France.

    A mí, el Louvre me deja bastante frío (será porque lo he visto demasiadas veces), pero el Museo d'Orsay, donde están todos los impresionistas, es imprescindible. La sala en penumbra donde están los pasteles de Degas tiene una magia especial.

    El palacio Chaillot y el Museo del Hombre tambien te quedan cerca.

    Si puedes estar dentro de Notre Dame un dia de sol, a la hora que éste se pone, no te pierdas el efecto de luz sobre el rosetón Oeste. Pura magia. Y la vista del ábside de Notre Dame desde la isla de San Luis es la foto definitiva a hacer. De ahí, cruza el río, date una vuelta por los buquinistas y échale un vistazo a St Julien le Pauvre.

    En fin, hay miles de cosas más, pero no quiero enrollarme demasiado, seguro que ya tienes tu plan hecho.

    Buen viaje

    ResponderEliminar
  11. HOLA GABY: Qué calor entrañable en tus palabras cuando dices que echabas de menos una de mis entradas o que viniste a espiar un poquito. A veces me dicen o me plantean no contestar uno por uno a los comentarios que me hacéis y la verdad es que no puedo contemplar esa opción. Yo también os echo de menos, yo os recibo con alegría, me gusta veros y entablar aunque sean unas pocas palabras con vosotros, este intercambio, así que es una oportunidad que no me quiero perder. Claro que los que tienen más de cien comentarios entiendo que es imposible contestar a todos, pero esta pequeña familia que yo reuno, es tan agradable y me gustáis tanto, que bueno, con gusto os hablo, como ahora a ti. Gracias por venir a verme.
    Un beso grande y feliz semana.

    MARCELA: Tu sabes perfectamente el sabor de hogar de estos arroces, es cierto todo lo que dices, este arroz en mi infancia era todas las semanas, cualquier día: mamá ¿qué hay de comer? -Arroz clarico, decía ella y una se imaginaba el saborcito a morcilla y hierbabuena y se alimentaba de hogar.
    Tienes que hacerlo, es de los fáciles y estoy segura que se gustaría mucho. ¿Cómo va el de pulpo? ¿Lo has hecho ya?
    Un beso grande.

    ResponderEliminar
  12. Estos arroces caldosos son una maravilla. Me encantan y como siempres nos ilustras con una entrada muy explicada y con mucho conocimiento. Cuanto aprendemos contigo Viena. Gracas.

    Besos,

    ResponderEliminar
  13. CARLOS: No puedo entrar en el enlace que me has puesto sobre el azafrán, me remite a mi propio blog. Yo también como el cocido en un solo plato, sobre todo cuando no es el cocido de pelotas, pero me gusta mezclar el caldo, los garbanzos, la patata y como dice mi madre, todos los huesecillos para repelar, que es que soy como un perro jajaja. Entonces cuando echan fideos o arroz, es como esto, es verdad, aunque no le digas eso a ninguna abuela por ejemplo, porque te dirán que no, que el arroz clarico es con gallina y que lleva muy pocos garbanzos y no como el cocido, que el caldo para la sopa es muy poco, en este caso, el arroz predomina. Además la hierbabuena lo hace diferente, claro. Pero sí, como yo decía en la receta, esto es un cocido más ligero si se quiere, pero muy parecido.
    Gracias por venir por aquí, es siempre un placer.
    Un beso.
    El arroz clarico es muy parecido

    ResponderEliminar
  14. LAURA: Desde la primavera ya, recibo tu visita encantada y más con todas esas cosas guay que me dices, ya vamos pensando en una nueva serie, a ver qué se me ocurre, claro que si.
    Tomo nota de esa "a" perdida que se escapó por alguna parte. Creo que leí así por todos lados, sin la a, pero esto ya sabes como es, se van tomando datos unos de otros y al final hasta se perpetúan los errores.
    Gracias por tu visita y por todo.
    Un beso.

    ResponderEliminar
  15. APICIUS: Gracias a usted por sus palabras o como diría usted mismo: "por leerme". Es cierto que hay muchísimos arroces, y muchos que han quedado pendientes, podríamos estar con recetas de arroces todo un año y no se acaban, pero bueno, en algún punto hay que dar por finalizada una serie y creo que hemos hecho un buen recorrido por varias modalidades arroceras: pescado, carne, vegetales, secos y hasta orientales. En fin, ahí queda. Habría que añadir a la serie, es la verdad, el arroz con costra que está en la serie hernandiana, tan típico también de mi tierra y tan especial.
    Bueno, nos seguimos viendo por estos edspacios. Gracias de nuevo.
    Un abrazo.

    ResponderEliminar
  16. ROSALEDA: Gracias por tu visita y comentario y muy buena semana también para ti.

    CLAUDIA: Muchas gracias por venir a visitarme y por tus palabras. No es tanto trabajo, en serio, este arroz es de los fáciles, lo único es que el paso a paso es siempre más entretenido, pero nada más. Y luego está tan rico, que cocinar así, despacito, es todo un placer, pero bueno, tu eso ya lo sabes.
    Un beso.

    OTEADOR: En Orihuela se hace también el famoso arroz y habichuelas que está tremendo, es mi comida favorita y cuando viene mi madre a Alicante, a mi casa, le pido que me lo haga, porque por más que me esmero, como a ella no me sale nunca, la verdad. Este arroz clarico, yo creo que sería una forma también de aprovechar un cocido. A lo mejor, si sobraba caldo, le añadirían arroz y la hierbabuena y con eso tenían otra comida, o simplemente es la base de tantos guisos así, como decía Apicius, hechos con carnes. En cualquier caso, quedan buenísimos y para el invierno insustituibles.
    Un beso y gracias por pasar por aquí. Lo del libro jajaja, ya veremos, ya.

    ResponderEliminar
  17. Viena qué arroz tan rico. Son todos los de la serie de vicio. no sabría con cual quedarme. No hay nada mejor para gustar que hacer las cosas como tu las haces: con tanto cariño y tan bien explicadas. Tienes magia desarrollando cada receta y me haces disfrutar en cada paso. Acabas esta serie, pero estoy segura que lo siguiente será siempre una continuidad de buen gusto y tradición. Espero tus entradas como a los Reyes Magos cuando era pequeña. Un beso enorme.

    ResponderEliminar
  18. SOROKIN: No veas qué valiosa información me estás dando. Apuntadito tengo todos los lugares, con sus bocas de metro cercanas y todo, para ir a los sitios que me aconsejaste la última vez. ¿Sabes? He ido a París en cuatro o cinco oportunidades pero nunca he ido como ahora, este es mi viaje.
    Bien, pues como tu, el Louvre ya no me llama tanto, lo he visto y aunque aquello no se acaba nunca, me atrae mucho más el Rodin que me aconsejas y no conozco. El de arte impresionista lo ví en aquel viaje mítico del dos caballos y la verdad me quedé sin habla, ese no me importa verlo de nuevo, es un gran regalo a los sentidos y la sensibilidad.
    Emoción me da cuando te leo, primero a lo Indiana Jones, esperar que el atardecer traspase el rosetón de Notre Dame, luego ir a la isla y fotografiar el ábside desde allí. St Julien le Pauvre.... Ah Sorokin, no te enrollas, me fascina leerte tantas cosas que conoces y sabes de esta bella ciudad. No tengo plan establecido, de hecho, entre las notas que tomé el otro día y estas, creo que este viaje va de Monsieur Sorokin, que tienes toda mi confianza en cuanto a gustos y disfrute de los lugares del mundo.
    ¿Cuánto estarás fuera? ¿En China nada menos?
    Iba a pasar por tu blog a despedirme y pedirte alguna cosilla más, pero has venido y has volcado todo. Muchas gracias.
    Cuidate mucho y pásalo muy bien tu también.
    Nos vemos.
    Un beso.

    ResponderEliminar
  19. SUNY: Muchas gracias por tu comentario. Es un halago que me digas que aprendeis conmigo, yo aprendo cada día de cada uno de vosotros. Es un gran intercambio.
    Un beso.

    ANNA: Querida Anna ¿ya de vuelta?. Yo también os espero como a los Reyes Ana, vuestros comentarios son siempre un placer y mira tú que cosas me dices tan bonitas.
    Bueno, la serie acaba pero las entradas seguirán y pronto seguro se me ocurrirá alguna otra cosa para profundizar.
    Muchas gracias por todo Ana.
    Un beso grande.

    ResponderEliminar
  20. Puri cuando te nos vas a París? Espero que sea por poco tiempo que si no te vamos a echar de menos. No te vengas para Alicante sin haber paseado por Les tuileries, que en primavera debe ser una maravilla para los ojos.

    Muchos besos y pásatelo muy pero que muy bien.

    ResponderEliminar
  21. Laurita, me voy el viernes por la mañana, pero antes espero poder dejaros algo publicado. Tengo el huerto en marcha y tenéis que cuidármelo hasta que vuelva, que será a primeros de mes, solo unos días.
    Pasearé por las Tullerias, naturalmente y me acordaré de ti.
    Un beso grande.

    ResponderEliminar
  22. Respecto a las galletas te diré, que casualmente una se quedó perdida ( aun no se como) 4 ó 5 días y estaba comible, no como recien hecha, pero buena.
    Estaba en una fiambrera.

    Besos

    ResponderEliminar
  23. Me encanta todas esas historisa que nos traes con tus recetas, además de tus tips maravillosos como el mimo conque tienen que ser tratados los alimentos, me gusta mucho... al igual que este potente arroz, Viena, qué bien.
    Saludos

    ResponderEliminar
  24. Pero que bien y con que cariño cuentas y preparas todo Viena. Un plato de tradición, contundente, de esos que desprenden aromas que llegan al alma y como no si es compartido con buenos amigos una felicidad completa.
    Enhorabuena Viena que sabes que me encanta visitar tu lugar que son caricias para el alma
    Un beso

    ResponderEliminar
  25. Qué receta más hermosa nos has preparado y qué rica tradición arrocera tiene tu tierra. Ya sabes que los voy probando todos: éste tiene todos los números para ser el próximo!

    ResponderEliminar
  26. ¿Así que te vas a París? Qué envidia me das! Hace un par de años tuve que suspender un viaje a París por enfermedad y desde entonces aún no he encontrado la oportunidad de volver. He estado un par de veces pero es que no se me pasan las ganas...
    Espero que lo pases de maravilla y disfrutes cada momento.
    Y el arroz, me ha sorprendido y me ha apetecido muchísimo, hoy ha vuelto a hacer frío ya me estoy imaginando delante de un platico de esos.
    Un besazo.

    ResponderEliminar
  27. No dejas de sorprenderme Viena, primero por tu ilimitada capacidad de sacar un arroz tras otro y a cual más apetitoso y seductor, menuda carta arrocera, ni en la mejor de las arrocerías, ten cuidado no te vayan a raptar para meterte en una cocina a troche y noche! :-)

    Lo segundo, por lo ameno que haces siempre la explicación de la receta y las cosas que nos enseñas.

    Un abrazote muy grande, casi que no veo esta entrada, se me había quedado al final por seguir a tantos blogs, si es que soy muchos y muy buenos!

    ResponderEliminar
  28. Que gran entrada que nos dejas compartir Viena!! es espectacular el paso a paso y lo que nos cuentas!!!me encanta
    Muchos besosss!

    ResponderEliminar
  29. ROSALEDA: Gracias por responderme aquí. Si se mantienen bien después de algunos días es genial, lo tendré en cuenta, porque las quiero hacer. Un beso.

    CLAUDIA: Muchas gracias por tu comentario. Anímate con los arroces que seguro que te salen de rechupete.
    Un beso.

    MARIA: Tus comentarios si que son caricias. Muchas gracias por tus palabras.
    Un beso.

    VISC A LA CUINA: Ya sé que los vas haciendo, coincidimos en los gustos culinarios. Este es de los fáciles, con buen material, seguro que te sale perfecto.
    Un beso.

    LOLAH: Sí, me voy en un par de días, una semanita de turismo y bueno, París es impresionante, aunque lo hayas visto varias veces, siempre es impresionante. Ya te cuento a la vuelta.
    Gracias por tu visita y un beso grande.

    CARLOS: Gracias, ya lo he leído y es un buen reportaje. Yo vi un campo sembrado de azafrán más arriba de chinchilla, no recuerdo bien el pueblo y la propietaria que nos vio haciendo fotos se entusiasmó y nos contó toda la historia y nos llevó a su casa para ver el sistema, como tu lo has explicado, todo excelentemente. Es caro, pero como bien dices, justificado.
    Un beso.

    DELIKAT: jajaja, llevaré cuidado, que si me raptan igual nadie paga rescate jajaja.
    Es cierto que somos muchos blogs y todos creo que estamos igual para poder repartir el tiempo entre todos ellos. Es complicado a veces. Por eso, agradezco mucho los comentarios y las visitas, porque el que más y el que menos, está escaso de este tiempo que aquí me dejáis.
    Un beso grande.

    INGRID: Muchas gracias por tu comentario. Muchos besos para ti también.

    ResponderEliminar
  30. Ahi, chiquilla, qué descubrimiento contigo!! Gracias por existir!!!!

    ResponderEliminar
  31. AMANDA: Muy Agradecida por tu comentario.
    Un abrazo.

    ResponderEliminar
  32. Me ha encantado encontrar este post. Soy oriolana, y como podrás suponer, he comido arroz clarico desde bien pequeña. A mi abuela le sale de muerte. La única diferencia con tu receta es que ella le pone hierbabuena seca y sin picar. Como no he cocinado nunca este plato y quiero hacerlo pronto, probaré poniéndola fresca y picada.

    Saludos y buena suerte! :)

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Hola Silvia, encantada de saludarte. En casa de mi madre también se ha hecho siempre con la hierbabuena seca, lo que pasa es que yo teniendo fresca, la prefiero, pero es cierto, en Orihuela se usa seca. Lo extraño es que todavía no hayas hecho el plato siendo oriolana, ya estás tardando jejeje. Espero que me cuentes cómo te salió. Un beso.

      Eliminar
  33. una maravilla de arroz, como me gustan estos guisos de cuchara, te felicito por la recetas, venga un saludo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Muchas gracias Mariano por tu visita y comentario. A mi también me encantan estos platos, sobre todo en estas fechas de invierno.
      Un abrazo

      Eliminar