martes, 24 de mayo de 2011

Eloína: Un paseo peculiar



                                                                                                                 

Hace tiempo que quería invitaros a un paseo por un lugar un tanto peculiar, que suelo frecuentar desde que me trasladé a mi actual casa, hace más de veinticinco años.
Me resulta difícil definir de qué lugar se trata, porque para algunos y a simple vista, es un comercio  y dirán: ¿Qué interés puede tener para hacer este paseo?
Pero para mí va más allá de ser un comercio, aparte de representar perfectamente lo que es un negocio familiar, que ha ido creciendo con el esfuerzo honrado de todos sus miembros, es más bien un mercadillo del campo, un lugar en donde hay de todo lo que ya no se encuentra en ninguna otra parte, un lugar en donde pasado, presente y futuro, parecen bailar armoniosamente mostrando sus  productos, pero sobre todo, un lugar en donde cada vez que vengo, hago algún descubrimiento y eso, no me negaréis que es un gran atractivo. Siempre me encuentro algo, algo que me distrae, algo que me enseña, en fin, algo escondido que yo vengo a descubrir.
Y se me ocurrió traeros conmigo a uno de estos paseos.




Por lo que hoy es una calle de una urbanización, pero que fue un camino del campo, se accede, como lo anuncia este cartel, a Piensos Eloína.
En principio se trataba de una casita de campo, en donde Eloína, una mujer emprendedora,  decidió instalar su pequeño negocio.
Su esposo reparaba carrocerías y junto a su casita, tenía un espacio para este fin. Eloína pensó que sus hijos ya no la necesitaban tanto y quiso trabajar, así que arregló un  cuarto en ese espacio y en él, empezó a vender algunos aperos, piensos y productos para las fincas de alrededor.
Eloína había crecido en el campo, así que sabía bien lo que llevaba entre manos. Ese fue el primer germen de su éxito.
Pero vayamos con nuestro recorrido.


 


Aparcamos en una especie de retranqueo, en donde en batería, pueden alojarse digamos una docena de coches.
En la parte derecha de este aparcamiento, nos encontramos de entrada, con las grandes balas de paja, que se apilan dispuestas para ser cargadas. La paja es un excelente acolchado para el huerto, además de servir de cama y alimento para los caballos.




Cerca de la paja y también apilados, los manojos de hierba, que la gente se lleva para alimentar a sus animales.
A mi me gusta acercarme a esta zona y percibir sus olores, porque me recuerda las visitas que hacía a casa de una tía mía, que tenía caballos y ovejas y esos olores, como bien sabéis, se quedan en la memoria y afloran cuando algo los estimula.



A la izquierda y en diversos gallineros, se pueden ver a los pollitos de varios tamaños, comiendo con avidez, ajenos a los fisgones que nos paramos a mirarlos.

 


No es raro ver a los niños asomados a los gallineros y a algunos padres, aprovechando la oportunidad de enseñarles de dónde proceden la carne y los huevos, que por cierto, con un poco de suerte, podremos ver cómo las gallinas ponedoras, ponen ante nuestros ojos.




Fuera de los mercados, son pocos los lugares en donde todavía se pueden comprar pollos para criarlos en casa.




Antes de entrar en el recinto, tendremos todavía varios rincones: el dedicado a muebles de exterior, el dedicado a piedras que la gente compra para adornar sus jardines, bebederos para pájaros, jaulas gigantes o planteles en semilleros, listos para llevar y plantar en nuestros huertos.



El trasiego de personas, suele ser animado, siendo como es uno de los poquísimos puntos de venta de ciertas cosas, Eloína convoca a clientes de todos los alrededores.




Como recibiéndonos con curiosidad, esta pareja de serena pose, parece darnos la bienvenida.




La vista desde la entrada, no nos revela mucho, es un comercio, grande, bien equipado y surtido de todo lo que vende. Pero sigamos nuestro paseo.



 
En un cuarto anexo, llama la atención cierto alboroto de aves. Unos agapornis, en esta zona, donde se ubican pequeños animales de compañía, como conejos enanos, hamster, etc. Nos miran con curiosidad.


 Y vemos los semilleros con nuevos planteles. A ver ¿Qué hay de nuevo?


Una zona relativamente reciente, muestra, para delicia de niños y grandes, los acuarios de los peces. Y no sólo acuarios, sino juguetes, plantas, objetos decorativos, productos para el mantenimiento y todo lo que vayamos a necesitar para nuestro acuario doméstico.
Tanto los hijos de Eloína, como sus empleados, están formados para la venta que realizan, es decir, hacen cursos y se reciclan constantemente, para poder informar y asesorar al cliente sobre cualquiera de los productos que tienen en el local y los que somos asiduos, sabemos que hay que acudir a Jesús para preguntar sobre piscinas, para que nos asesore sobre cómo mantener con oxígeno el agua en lugar de utilizar tanto cloro, etc. O a Óscar, para los peces, para que nos diga qué especies ligan mejor o resisten más los envites de las temperaturas, o a Pedro, para que nos informe sobre qué piensos o productos del campo son los que necesitamos. Le decimos el problema y él nos dará la solución. Mientras el padre, nos asesorará en todo tipo de artilugios para el riego o la cría de canarios.

Sin embargo es sin duda Eloína, el alma de este negocio y cuando ella está por aquí, las cosas parecen fluir mucho mejor.



 


En lo que parecen pasillos laterales de la nave principal, vemos los productos para las piscinas, el batiburrillo multicolor de cosas para perros y gatos, la ferretería, el riego por goteo… ¡Hay de todo!



Sin embargo la parte más interesante empieza ahora, con los productos de alimentación, dentro de los cuales, tenemos algunas estrellas. Por ejemplo, la miel es una de ellas, una miel tan estupenda que vienen desde muchos lugares a buscarla.

Eloína empezó seleccionando personalmente cada producto que consideraba de calidad:
legumbres de temporada y a granel…




Frutos secos excelentes, huevos, en fin. Aquí es de donde me abastezco de esos productos que luego veis cocinados y sabemos que no son fáciles de encontrar, que si habas secas, nueces del terreno, chufas… 




Resaltar que se proveen de productores locales y de muy buena calidad, seleccionados de pequeños empresarios, artesanos y en general, proveedores de la zona. Eso no obstante, sin la parafernalia muchas veces político-burocrática, del mundillo de lo ecológico.







Y llegamos a los vinos, porque también hay vinos. Poco más de una docena de barriles, etiquetados perfectamente, nos muestran unos vinos del terreno que aunque no soy yo, muy entendida, sé de  fuente fiable, que no están nada mal.
Del Pinoso, del Terreno, de Solera, del Abuelo… También mistelas, vino de naranja o Vermut.

Traes tu botella y te llevas el vino y la cantidad que más te guste.






 Y sobre los vinos, el aceite, sin duda el siguiente producto estrella de la casa




Ya os he hablado de este aceite en más de una ocasión. Para mí, un aceite extraordinario, que la familia trae de Jaén. Aceituna picual, primer prensado en frío y acidez máxima de 0´3%. Excelente.




Uno puede comprar en Eloína, hilos de todas clases, una ratonera, un palo para coger los frutos altos, cañas para los tomates, piensos a granel que te pesarán en este artilugio… 




Bueno, cualquier cosa que se te ocurra. Porque ¿Necesitas psittacus para tu loro? Eloína lo tiene. ¿Linaza, alazor, avena…? Pide, sí, pide, porque Eloína lo tiene.

Le pedí a Alejandro, amigo y colaborador, que viniera conmigo a ayudarme, por tomar notas mientras yo fotografiaba, estando allí, se hace difícil captar todo al mismo tiempo, así que él o yo, estábamos haciendo fotos sin parar cuando por delante se nos cruzó alguien






Como veis, tomó postura y posó para nosotros como esos espontáneos que de pronto saltan al ruedo o atraviesan un campo de fútbol. Me pilló desprevenida y… ¡foto!
¿Quién es? Me pregunté.






 Jesús que estuvo tan amable con nosotros todo el tiempo, vino a sacarnos de dudas.




¡Es Peter! ¡Peter Paint!

Le faltó tiempo a Peter, empleado de Eloína con quien yo no había tratado nunca, para echar el brazo al hombro de Jesús y posar nuevamente para nosotros.

¡Ahhh! Ya os lo dije, en Eloína siempre descubro algo y éste es un gran descubrimiento.

Resultó que Peter Paint es un artista, un artista del reciclaje y eso me interesó inmediatamente.







Aquí podéis ver algunas de sus obras y tenéis más aquí en su espacio, que os recomiendo visitar si queréis disfrutar de algo diferente.




Pero ¿Qué hace un chico como tu en un lugar como este, Peter?

Grafitero, artista de la calle, autodidacta, este hombre que ahora trabaja en Eloína, hace obras de arte con objetos reciclados. Como él mismo dice:
“Tú lo tiras, yo lo reciclo y pinto un cuadro”
No os lo perdáis, es un artista. http://peterpaint.wordpress.com/category/reciclaje
Gracias Péter.





Y entramos en un gran almacén, en donde tenemos la parte dedicada a las vasijas de barro. Aquí tenéis mis famosas ollas, huchas gigantes, botijos, macetas…
También esparto, bebederos, estufas de leña… La lista es interminable.






De salida a un enorme patio, seguimos la excursión y veo lo que nunca antes me ha sido mostrado, pues como cliente, siempre me quedo en la parte de la tienda.





Enormes montones de sacos, montañas de balas de paja…




Y esta belleza que es nuestro segundo hallazgo. Preciosa ¿verdad?

De salida y casi despidiéndonos, vemos llegar a Eloína:

-Eloína ¿Puedo hacerte algunas fotografías?







Eloína Carbajo, una leonesa que creció en Ciudad Real, sin ningún afán de protagonismo, nos pide que no le hagamos muchas fotografías, así que la dejamos tranquila mientras nos cuenta algunas cosas.

Nos dice que comenzó en un cuarto de 30 metros cuadrados, como una salida laboral, porque el trabajo de su marido estaba en crisis.
Más adelante fueron ampliando, muchas veces con sus propias manos, hasta que en un momento dado, su esposo se incorporó también al negocio.
Luego los hijos, los empleados. El negocio familiar es hoy un negocio sostenible, que se incorpora a salto de mata a las nuevas tecnologías: página web, Facebook, Twitter…






Pero el fondo de este lugar, al menos el que yo paseo, no es la cara más comercial, sino la de sus matices,  la cara humana, la tradicional, la que rescata productos y aperos de las raíces de esta tierra y por eso, su valor en este espacio.





Espero que os haya gustado.

Un abrazo.




20 comentarios :

  1. Querida Viena! Qué lindo y necesario reportaje, en estos tiempos en que todo es tan impersonal es un agrado encontrar un sitio como el de Eloína, he disfrutado mucho todos los detalles, mientras te leía pensaba en el libro La Caverna de Saramago, no sé si lo has leído, pues tiene algo que ver con esto, allí él planteaba cómo iban desapareciendo las familias como la de Eloína de nuestra sociedad arrasadas por la producción a gran escala. Eloína ha sabido ponerse a tono con los nuevos tiempos, sin perder la esencia del negocio familiar, un ejemplo.

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  2. Híjoles, qué encanto de negocio, me ha encantado. >Como para llevar mi botella y que me la llenen con esas barricas de vino de la casa, hacen falta negocios de este tipo. Con los gringos tan cerca de nosotros con sus trasnacionales han mandado a la ruina a los pequeños productores y mediana empresa. Ahora todo son franquicias o supermercados con nombre que se enchueca la boco al pronunciarlos.
    Esas macetas de barro me hacen una falta aquí que no veas.
    un beso

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  3. Valla maravilla de grandes almacenes con la mentalidad del comercio pequeño y trato personal por lo que veo.
    La filosofía de la venta del producto cercano, sea o no con certificado ecológico, pero si estoy seguro que su producción se hará dentro de los cuidados necesarios del medio ambiente.
    Me decía un hortelano, productor en ecológico, pero sin certificado, "Mira Fernando yo vivo de esto y si un año tengo una plaga y no la puedo controlar por medios naturales, tendré que utilizar venenos, no ha ocurrido hasta ahora, pero......, además nos cobran un pastón por la calificación" Como se puede ver un productor honrado y respetuoso con la naturaleza. Así que el sello de ecológico está bien, pero muchas veces conociendo al productor, sus productos tienen la misma o más garantía que los que vienen con su sello.
    Bueno que tengo unos días de mucha actividad y no voy a poder ni hacer comentarios.
    Saludos

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  4. Desde luego mirando el cartel de la entrada quién iba a imaginar que dentro habría estos grandes almacenes o mercado de campo, madre mía, qué variedad de productos nos enseñas, la verdad es que me he quedado impresionando... piensos, animales, productos envasados, arte, maquinaria, jardinería... vinos... una pasada.

    Sin duda es el resultado del esfuerzo y la ilusión de una persona trabajadora y emprendedora, que además de llevar a cabo este sueño muy poco a poco y en circunstancias complicadas, de eso estoy seguro, ha sacado adelante su negocio y a su familia, que esto último ha sido lo más difícil de todo.

    ¡Bravo Eloína!

    Un saludo.

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  5. Qué maravillosa historia... la verdad, qué suerte tienes, qué pinta tiene esa miel. Hay de todo y cómo añoramos los que vivimos en grandes ciudades ese tipo de alimentos al alcance de la mano, sino, lo pagamos a precio de oro, jajaja.
    Un muy grato paseo, ahora me meto ne la página del artista.
    Abrazos

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  6. Qué placer de entrada,no hay crisis para lo auténtico porque no somos tontos. Eloína es una joya de mujer y su sitio,para perderse, o de cómo negocio y sostenibilidad pueden ir de la mano.
    En Estella-Lizarra,de donde somos,los almacenes de pienso,planta fresca,etc. no son ni parecidos,y las gallinas, por encargo.
    Un beso,buen día.

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  7. Vivo en la esperanza de que todavía existen estos comercios con encanto en muchos rincones de España. Sin embargo es difícil encontrarlos porque solo se conocen por el boca a boca y se encuentran en lugares recónditos. Pero cuando los encuentras es un placer volver cada vez.

    Precioso reportaje.

    Muchos besos

    Laura

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  8. Eso es una gran superficie y no el Carr...o el LM.
    Además con productos tradicionales y de la tierra, un verdadero tesoro!
    Disfrutalo mucho!

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  9. Este lugar es de otro planeta, gracias por mostrarlo!

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  10. Que bueno disfrutar de tiendas asi.....que todavia sobreviven!!....me encanto este reportaje....u me encantaria ir a esa tienda con Eloina!!......Abrazotes, Marcela

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  11. Que bonito! en esta época tan difícil es lindo poder ver que quedan negocios así, salidos de otras épocas con dificultad, y que con el paso del tiempo no ha perecido en calidad, felicidades por tener este tesoro tan cerca. Un beso.

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  12. No hay más que ver la foto de Eloína Carbajo para darse cuenta de las agallas que debe tener esa mujer. Chapeau por Eloína. Y entre las barricas... una joya: el vino de Pinoso. Una maravilla. Y embotellado no lo encuentro en ninguna parte. No ya en Bruselas, desde luego, sino nisiquiera en Madrid.

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  13. el bazar de los sabores27 de mayo de 2011, 11:21

    Guau que barbaridad de como empezó a ahora ¿no?todo un éxito.
    Bsitos Viena que como siempre enseñando,gracias

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  14. Querida Viena, acabo de llegar de viaje y me encuentro con este reportaje tan interesante. Yo adoro pasar una mañana de domingo en estos lugares tan auténticos. Es de admirar a Eloina por haber conseguido hacer algo grande de algo tan pequeño. Pero así es, cuando haces las cosas con ilusión y autenticidad, va creciendo sin darte cuenta. Es una suerte poder contar con lugares así cerca de tu domicilio y espero que cada vez hayan más, para que volvamos a disfrutar de los productos y de las personas que trabajan y se preocupan de ofrecernos lo mejor y siempre con una sonrisa. Un beso y buen fin de semana.

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  15. Los alumnos de Viena compramos el aceite de la clase en Eloína, tal y como nos sugirió nuestra querida profesora y la verdad quedamos encantados. Es de una calidad exquisita y el trato fue muy bueno. Merece la pena la visita y por supuesto la compra.
    besos

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  16. VIENA DICE:

    PAMELA: Tan de acuerdo contigo que ese pensamiento es el que ha motivado que traiga a Eloína al blog para mostrar lo que dices, es posible ponerse a tono sin perder la esencia.
    Un beso y gracias por tu comentario.

    CARMEN: Aquí también hacen falta estos negocios que no quedan tantos y es una pena que se pierdan. ¿Verdad que apetece llevarse ess macetas a casa?
    Muchas gracias por tu visita que siempre es un placer.
    Un beso.

    APICIUS: Con lo ocupado que está por estos días, es muy de agradecer que venga usted a visitarme, muchas gracias. Es cierto que conociendo a los productores, es más ágil el comercio con ellos y sin la traba que algunas veces supone el tema de las calificaciones y demás. Eloina es un buen lugar, por eso quise compartir lo que allí encuentro con ustedes.
    Un abrazo y ya pasaré a interesarme por todas sus actividades interesantes. Seguro que las compartirá con nosotros.

    CARLOS: Contigo en ese "bravo Eloina" y así he querido hacérselo llegar dedicándole esta entrada. Para mi es un lugar de excursión, más que un comercio, cuando voy sin prisas, disfruto de cada rincón y como decía, siempre descubro algo.
    Gracias por tu visita y un abrazo.

    CLAUDIA: Cuando vengas alguna vez a Alicante, iremos a comprar a Eloina ¿vale?, verás como disfrutas de cada cosa. Ah y el vino, estupendo.
    Un beso.

    MIREN: Creo que habría que proteger estos lugares para que no se pierdan, las grandes superficies han ido asumiendo el comercio de estos negocios familiares y han acabado por cerrarlos, sin embargo, nunca en las grandes superficies se puede encontrar lo que en un Eloína, incluyendo el afecto y el trato directo que supone el negocio familiar que nos importa.
    Un beso y gracias por tu comentario.

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  17. VIENA DICE: (NO FUNCIONAN LOS COMENTARIOS)

    LAURA: Encantada de tenerte por el blog y más con tan agradable comentario. Es verdad que estos comercios no deben perderse, nada que ver con los comercios al uso, impersonales, con un trato horrible y en el que a todo el mundo le parece dar igual, todo.
    Un beso y muchas gracias por tu visita.

    LOLA: Es verdad que es estupendo tener un sitio así cerca, además donde comprar con conciencia y agusto, sabiendo que contribuimos a que permanezcan ahí. Un beso y gracias por tu comentario.

    VISC A LA CUINA: Gracias a ti por tu comentario.
    Un beso.

    MARCELA: Un gran beso. Seguro de todas formas que por allí también encuentras lugares bien curiosos e interesantes.

    CATY: GRacias por tu visita. Un beso.

    SOROKIN: Pues ya sabe usted, cuando venga por Alicante, me ofrezco de guía para acompañarlo a Eloína y comprar ese vino tan rico y tan difícil ya de encontrar.
    Un beso y gracias por venir.

    MARIA: Un beso y gracias por venir.

    ANNA: Feliz fin de semana también para ti, aunque con tanto viaje y cambios de lugar, andarás algo despistada no? jejeje.
    Un beso muy grande y bueno, ya sabes que siempre es un placer recibirte por aquí.

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  18. VIENA DICE

    GEMA: Querida alumna, muchas gracias por pasarte por aquí. Ves que Eloina es siempre un buen recurso para comprar.
    Un beso grande.

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  19. Hola Viena otra vez, es que vi esta entrada y es donde voi a comprar yo, esta aquí al lado de casa, lo conozco muy bien todo lo que dices es verdad tienen de todo, venga un saludo.

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  20. Mariano: ¿Será posible? O sea, que no solo somos paisanos, sino que somos vecinos prácticamente. Es curioso.
    Un abrazo.

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