jueves, 25 de agosto de 2011

Tarta de avellanas: algo dulce, algo sabio

                                                                                   

Dime lo que comes y te diré quien eres, o al menos eso es lo que dicen Thorwald Dethlefsen y Rüdiger Dahlke, autores de un libro que he estado releyendo estas vacaciones, editado en los 90 bajo el título de: “La enfermedad como camino”.
Según sus teorías, las apetencias o las aversiones alimentarias son tan reveladoras de la personalidad, como las respuestas de un test psicológico.
El que tiene hambre de golosinas, tiene hambre de cariño. La apetencia de dulces, siempre refleja un hambre no saciada de cariño. El amor y lo dulce, están estrechamente relacionados.




En los niños, cuando este deseo se torna excesivo, indica que no se sienten lo suficientemente amados. Los niños anhelan amor y seguridad, no es suficiente tener de todo a nivel material. Del mismo modo, cuando los padres atiborran a los hijos a golosinas, les están ofreciendo un amor, que quizás tengan alguna dificultad para ofrecerles de otro modo.

En cuanto a los alimentos salados, dicen que las personas que realizan un trabajo intelectual intenso, suelen preferir los platos salados y bien condimentados. Está claro que “la sal de la vida” es algo profundo que habita en las mentes despiertas.

Los muy conservadores, por su parte, muestran predilección por las conservas. Es coherente ¿verdad? Especialmente sienten gusto por los ahumados. Estas mismas personas, suelen ser bebedoras de té cargado, que toman generalmente sin azúcar. Se trata de alimentos ricos en tánico. El ácido tánico, tiene entre sus mayores propiedades el ser antioxidante, lo que indica de nuevo la coherencia de los conservadores, que necesitan mantenerse siempre jóvenes, escuchar decir de ellos: ¡Qué bien se conserva!

Los amantes de las comidas picantes, están mostrando un deseo de nuevas emociones. Son personas a las que les gustan los desafíos, los retos, aunque algunas veces éstos resulten algo indigestos.
 Por el contrario, las personas que comen suave y moderado, con poca o ninguna sal y sin especias, serán personas que rehúyen toda novedad, pues temen los enfrentamientos y por ello huyen de todo lo que implique un riesgo.
Si este temor se llevara a extremo, tendríamos a esas personas que acaban comiendo solamente papillas, en realidad una regresión que se manifiesta en desear interiormente la comida de los bebés.

Un temor curioso en la alimentación es el temor a las espinas. Muchas personas no comen pescado sólo por este temor. Pues bien, según estos autores, el temor a las espinas simboliza el miedo a las agresiones, a lo que penetra en nosotros del mundo exterior.

El capítulo de este libro dedicado a los problemas digestivos, es largo e interesante, pues habla desde los dientes, que simbolizan la agresividad, hasta la digestión y sus dificultades, los intestinos, etc.
Quien quiera leerlo, el libro completo se encuentra en este enlace: http://www.cepvi.com/libros/enfermedad/camino.shtml

Dethlefsen y Dahlke no solamente hablan del estómago, sino que hacen un recorrido por las diferentes manifestaciones que adopta la enfermedad  y la profunda coherencia que esta manifestación tiene, con otros aspectos,  sobre todo mentales, que nos muestran la esencia de cada ser y aquellas facetas o aspectos, de los que tendríamos que ser conscientes para vivir en salud.
Cuando tomamos conciencia de este fondo, podemos intervenir en  la causa y de ese modo, en muchos casos, desaparecerá el efecto.
Interesante, ya os digo.

Y después de lo expuesto, lógicamente convendremos que  con la tarta de hoy, os estoy dando todo  mi cariño.
Os he echado de menos.  




Ingredientes:

350 g. de harina de repostería
3 huevos
6 cucharadas de miel
150g. de mantequilla
100 gramos de avellanas
1 cucharadita de levadura en polvo
1 cucharadita de canela en polvo
200 g. de yogur

Así se hace:

Lo primero que haremos es ablandar la mantequilla a temperatura ambiente y colocarla en un recipiente cortada en trocitos pequeños, lista para mezclar con 6 cucharadas de una buena miel.




Con cuchara de palo, mezclaremos e integraremos bien la mantequilla con la miel, antes de incorporar los huevos ligeramente batidos y poco a poco.




Formaremos un compuesto homogéneo y entonces, añadiremos la harina tamizada, la canela molida y la levadura.




Agregamos también las avellanas y mezclamos hasta formar una masa. Entonces añadimos el yogur.







Colocamos el compuesto en un molde encamisado y dejamos hornear a fuego bajo entre  45 minutos y una hora, o hasta que comprobemos que el pastel está hecho.

Como veis, es muy fácil de hacer y como es un pastel con yogur, queda muy húmedo y no es necesario empapar con almíbar ni aplicar otros rellenos. Cuando salga del horno y enfriemos, estará listo para decorar.






Es el momento de decir que si no os agradan las avellanas, podéis hacer esta misma base con almendra.
Sin duda, la almendra es más popular en repostería que las avellanas, sin embargo, es interesante conocer algo más sobre esta pequeña nuez tan aromática y oleaginosa y darle la oportunidad de conquistarnos. Personalmente creo que es un placer no sólo comerla, sino cocinarla y me encanta aromatizar la casa con su perfume y sentir que me regala algo de su magia.

Por cierto: ¿Sabíais que las ramas flexibles del avellano, eran las que servían para hacer las famosas varitas mágicas según los antiguos celtas?
Las avellanas para el pueblo celta, eran símbolo de sabiduría concentrada y los zahoríes, esos magos que aún perviven, capaces de encontrar agua y objetos preciosos bajo sus pies, también usan horquillas de rama de avellano para sus descubrimientos.

Pensaba yo, repasando todo esto, que quizás esa sabiduría le venga a la avellana por el tiempo que tuvo que pasar hasta llegar a la vida. Un avellano no da frutos hasta pasados por lo menos, ocho o nueve años de edad.
También se dice que es el árbol de Júpiter y que simboliza la reconciliación.

Cosas interesantes, sin duda, pero sigamos: vamos con la decoración.


Ingredientes para decorar:

300 ml. De nata
3 cucharadas de yogur
100 g. de avellanas trituradas
20 g. de azúcar glas






Daremos la vuelta a la tarta para que tengamos una superficie mucho más uniforme y lisa, antes de decorar.




Montamos la nata y le añadimos el azúcar glas y el yogur. Con esta crema, vamos a cubrir la tarta por completo, incluyendo los bordes. Eso sí, reservaremos un poco del preparado para hacer luego unas rosetas con manga pastelera.





Una vez toda la tarta cubierta, con ayuda de un cuchillo y con cuidado, repartiremos las avellanas molidas por todo el borde, presionando suavemente para que se queden bien adheridas a las paredes de la tarta.




Una vez hecho esto, con ayuda de una manga pastelera y la crema que reservamos, acabamos de decorar a nuestro gusto.







Dejaremos en la nevera hasta el momento de servir y si queremos, la podemos acompañar con una salsa de chocolate, porque las avellanas y el chocolate, se llevan muy bien.







Realmente es una tarta que se hace en un momento y que tiene un excelente resultado. La receta pertenece a la obra: “El Placer de los Postres”, de la que algunas veces ya os he hablado.

Y como seguro que os han sobrado algunas avellanas, os paso una receta mágica para aumentar la prosperidad de vuestros negocios.
Ahí va:

Hervimos siete avellanas con cáscara y todo en un litro de agua, hasta que se reduzca aproximadamente a la mitad.
Entonces ese caldo lo echaremos en un cubo con agua y lavaremos el suelo de nuestro negocio. Hay quien asegura que funciona y que la clientela aumenta después de este ritual. Me pregunto si dará prosperidad personal si con el mismo procedimiento, lavamos el suelo de nuestra casa.

Bueno, lo dejaremos en el capítulo de aquellas cosas de: “¡Quién sabe!”.

Espero que os haya gustado. Nos seguimos viendo por aquí.






Un abrazo

29 comentarios :

  1. Ha sido mutuo...siempre nutres espiritu, vista y sentidos...un placer, bienvenida!!!

    Besotes.

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  2. Hola Viena, que gusto visitarte y ver tus delicias. Esto es super provocativo, maravillosooooo! Se me hizo agua la boca viendo tu paso a paso. Felicidades!!
    besos,

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  3. Que delicia!!.....no sabes como me ha gustado esta tarta....compleja....nutritiva....magica!!.....pero mas me gusto lo que cuentas....me hace mucho sentido el tema de adiccion dulce y salado....creo que detras de lo que comemos se esconden muchas cosas del subconsciente....super interesante,.....y que bueno estes de vuelta....te extranabamos!!.....Abrazotes, Marcela

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  4. Pues debo de ser una persona que busca emociones fuertes porque soy amante del picante, así que sin duda será algo que no contaré jamás a mi jefa en el trabajo ;).

    Hace unos días pensamos en hacer una tarta de chocolate y avellanas, y al final no la hicimos porque se anuló una reunión. Te ha quedado fantástica, con esa base de miel, avellanas y mantequilla. Gloria bendita probarla.

    Un saludo y bienvenida.

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  5. Pues a mi es que me gusta todo!
    Bueno, reconozco que el dulce me puede...
    Y las avellanas me encantan, esta tarta tiene que estar divina!
    Bienvenida al tajo, ya te estábamos echando de menos!
    Un besico.

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  6. Y si te apetece de todo, que puede ser???
    Gracias por tan interesante información.

    Deliciosa la tarta.... y bienvenida, que te extrañavamos

    Besos.

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  7. ¿Y qué le sucede a las personas que suelen comer muy moderadamente, sin apenas aditivos, pero que le encanta el dulce, adora las buenas conservas y de vez en cuando le gusta el picante? Es que me gusta comer de todo....

    La tartita se ve deliciosa, a mí me encanta el sabor de la avellana, y creo que más que con nata, la acompañaría de una cobertura de chocolate o sola.

    Un beso grande, ya te echaba de menos!

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  8. Qué bonita y qué rica esta cariñosa tarta, me ha gustado mucho.
    La información es interesante. Un besote.

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  9. Viena, ese capítulo tiene que ser muy interesante de leer. Te diré que sé de primera mano que e hambre está relacionado con la psico de la persona. Yo no creía mucho en esto porque siempre he sido de mucha hambre y querer comer mucho y nunca creí que algún día pudiera no comer, hasta que sufrí un ataque de ansiedad en el que me ví incapaz de coger ni el tenedor. Tremendo pero cierto. Sí, el hambre simboliza nuestro estado de ánimo. También te diré que me ha hecho mucha gracia leer que los que amamos "lo salado" somos personas que hacemos mucho uso de nuestro intelecto; efectivamente como ingeniera te diré que es cierto ;-)

    Saludines y magnífica la tarta y la vuelta al blog!

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  10. Viena veo que vuelve con fuerza después del merecido descanso.
    Como siempre no se que es mejor de esta receta, si el introito y palabras finales o la receta en sí.
    Yo la verdad me quedo con todo.
    Voy a guardar el enlace del libro haber si lo puedo leer el domingo.
    Hacia el miércoles próximo le daré razón sobre la posibilidad de estar en el encuentro gastronómico.
    Saludos

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  11. Querida Viena, cómo te he echado de menos!!!!!. necesitaba de nuevo todas estas cosas interesantes que a través de la comida nos haces llegar. Nunca nos dejas una receta sin más. Yo debo de ser un caso raro si comparo mi forma de ser con las apetencias gastronómicas. Me encanta lo salado, lo picante, no tanto lo dulce, pero si siento que necesito cariño, así que debería de gustarme no?. Como siempre una buena lección además de una rica receta que sin duda probaré para hacer honor al cariño que te tengo. Un beso.

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  12. MAYTE: El placer es siempre mio de recibiros por aquí. Un beso.

    HILMAR: Gracias por tu comentario.
    Un beso.

    MARCELA: También yo os extrañaba. Si vieras qué interesante todo lo que este libro dice sobre la enfermedad y su significado, no solo sobre la alimentación, es impresionante.
    Un beso muy grande.

    CARLOS: Así que emociones fuertes eh? Jajaja, mira de lo que nos enteramos por aquí.
    Gracias por tu comentario, espero que nos vayamos viendo.
    Un abrazo.

    LOLAH: Yo también lo tengo difícil para interpretar, me gusta todo, todito jajaja. ¿Preparada para encontrarnos? Tengo mucha ilusión.
    Un beso.

    ROSALEDA: Yo también os he echado de menos y como tu, me gusta todo, eso quiere decir que somos muchas ¿no crees? Al menos eso es lo que digo a veces, que yo soy muchas. Difícil encasillarnos jeje.
    Un beso.

    LAURITA: Pues otra más al club de "yo soy muchas". Yo también os he echado de menos. Un beso grande.

    JANTONIO: Gracias por tu comentario y tu visita que siempre es muy agradable`para mi.
    Un beso.

    ARANTXI: Está on line el libro completo y se puede consultar por capítulos a través del índice. Echa si puedes, una ojeada y verás qué interesante, yo aquí he simplificado mucho, pero es muy interesante, de verdad.
    Un abrazo.

    APICIUS: Espero de verdad que pueda venir, creo que va a ser una reunión muy bonita y una posibilidad estupenda de poder conocernos.
    Gracias por su comentario, como siempre, un placer.
    Un abrazo.

    ANNA: Querida amiga, yo también tenía muchas ganas de volver a este mundo que compartimos y que me encanta. La verdad es que yo he simplificado bastante para no extenderme mucho, pero las interpretaciones del libro son profundas y realmente inteligentes. Si puedes, echa un vistazo y verás que al final, sabes bien a que se deben esas aparentes paradojas.
    Un beso grande y qué bueno sería que pudieras venir el 10 a Alicante.
    Un besazo.

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  13. Queridísima Viena, un gusto volverte a leer y siempre con esos contenidos tan interesantes que acompañan tus recetas. Debo de tener una personalidad de esas múltiples, pues me gusta por igual lo salado que lo dulce y adoro el té sin azúcar ;-P.

    Hasta pronto amiga, me relamo de pensar con qué tarta nos vas a sorprender, esta de avellanas es una delicia. Besotes

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  14. Qué tarta más preciosa, y qué interesante lo que cuentas sobre la relación entre las emociones y los alimentos! Un poco de azúcar para ti que tanto cariño nos das, también te hemos echado de menos!

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  15. Umh, qué rica se ve esta tarta. La verdad es que es muy interesante esta teoría... aunque no sé si sea muy verificable... también he leído que el picante combate la tristeza y que por eso los mexicanos lo adoran. De todas formas siempre resulta interesante. A mí me encanta leer sobre estas cosas y compararlo con mis gustos.
    ¿Y el amargo? me gusta mucho ese sabor.
    Abrazos y qué bien volver a leerte.

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  16. Viena, muy pero muy bonito tu post! Me encanto lo que nos cuentas y la receta no se diga, muy provocativa!

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  17. Interesante tesis la de Thorwald Dethlefsen y Rüdiger Dahlke (no tengo mérito poniendo sus nombres enteritos y sin rechistar: he hecho un copy-paste). Pero habría que profundizar un poco más y no quedarse en lo básico. Por ejemplo: ¿a mí que me gustan los caracoles es porque soy un baboso y un arrastrado? ¿o todo lo contrario, que debería ser un poco más baboso? ¿Los chinos que comen escorpiones es porque son unos paraos sosainas y necesitan un poco más de agresividad? y los huevos... ¿qué decir de los que comen huevos, en especial de las féminas que se inflan a huevos?

    Tu tarta tiene un aspecto magnífico, pero yo como siempre, perdido por los cerros de Úbeda, disculpa.

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  18. DELIKAT: Ya imaginaba yo que tu serías de las "yo soy muchas" jeje.
    Yo también ando pensando con qué tarta sorprenderos, ya veremos qué sale.
    Un beso grande.

    VISC A LA CUINA: Gracias por tu comentario, es un gusto leeros, la verdad. Me alegro de que te haya gustado la teoría.
    Un beso.

    CLAUDIA: Verás, yo he simplificado mucho para no hacer la entrada muy pesada, pero de verdad que es interesante. Sobre el amargo hay que leerse el capítulo entero e interpretar en uno mismo, pero no solo a nivel de alimentos es que la enfermedad es un todo con nuestra forma de ser, mira que cuando uno padece dolores de espalda es porque es una persona que se carga con todos los problemas de su entorno, con las responsabilidades, o cuando padecemos de la garganta es que estamos pasando una situación que nos cuesta tragar. Dicen que los problemas de otitis denotan algo que no queremos oir, algo que nos negamos a aprender o un sometimiento que no queremos hacer. En fin, ya te digo, es muy completo e intereasante, yo he simplificado, pero leyéndolo entero, a mi me parece muy lógico.
    UN beso.

    PRIETA: gracias por venir a visitarme, siempre es un gusto.
    Un beso.

    SOROKIN: ¿Así que los caracoles? Pues ahí va la bruja Avería: ¿No será algo relacionado con lo de la casa a cuestas? Porque algunas personas tienen la casa en la maleta como aquel que dice. Lo de los chinos sí que es más corriente, mira que con los tropemil millones que son, estos tienen que comer de todo, nada de ascos a los bichitos bah, que el que se para en pelos, no come. Lo de los huevos, oye ni idea.
    Ah Sorokin, Sorokin, qué buen sentido del humor que tiene usted, pero ande con cuidado con los caracoles, que dicen que luego las heces, vienen en forma de espiral ;-)
    Un beso.

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  19. ¡qué rica!, la avellana es fantástica, tengo que probar tu receta.

    bss

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  20. Hola!
    Con sabor a avellana que buena.
    El paso a paso fenomenal eh!!!
    Un saludito

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  21. Muñeca, has hecho que fuera a echarle pleito al marido y exigirle que me devolviera mi libro de La enfermedad como camino, el respondió que no lo tenía que me lo devolvió. Ya vine a buscarlo con lupa en mi librero y lo encontré. Ah, que boba, pero más boba soy por no haber leído ese capítulo sobre los sabores y la personalidad de la gente. Recuerdo que cuando me lo regaló un amigo me pareció ofensivo el título. Lo hojeé un poquito y me leí el capítulo del cáncer y algunos otros aislados. Ahora sí me voy a poner a leerlo completo, me gustó tu reseña, tanto como buscar el libro.
    Por otro lado, esa tarta me la llevo. La avellana me encanta y conozco pocas recetas con ella como protagonista, además de servir para la prosperidad.
    A mí me gusta el dulce, necesito mucho cariño y el picante y los sabores fuertes y arriesgados me pervierten, o sea que soy una mujer muy rara, jaja.

    Un beso amiga querida

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  22. Muchas gracias Seda Sabor y Mijú por vuestra visita y comentarios.
    Un abrazo.

    CARMEN: Me alegro de que tengas ese libro, a mi pesonalmente me ha ayudado en muchas ocasiones. Es curioso que cuando uno toma conciencia de lo que pasa, que la enfermedad es una manifestación más, del problema de fondo, entonces se puede influir sobre ella. En ese sentido es quizás que el libro se llama "La enfermedad como camino", un camino hacia el conocimiento de uno mismo y la conciencia de que todo patrón erróneo de vida, irá a parar a una desviación también de la armonía que es la salud.
    Un beso grande.

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  23. !Qué guapa esta tarta y qué lindo se ve el corte!
    Leyendo tu perfil me identifico mucho contigo en cosas importantes.
    Intento no ver noticias y no me importa ser una ignorante de la actualidad.Y me encanta saborear los pequeños detalles de la vida cotidiano que me hacen feliz, vivir desde el corazón dia a dia, saboreando lo bueno que la vida nos trae.
    Me alegra que hayas encontrado esa ocupación laboral que te llena plenamente y siento una envidia sana de tu vida en esa casa, con tus animales y tus niñas.
    Yo vivo en un barrio con bastantes jardines pero me hubiera encantado poder vivir en el campo,disfrutando de los aromas y de la paz que la naturaleza proporciona.
    Un abrazo para ti y que seas siempre muy feliz.

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  24. No conocía tu blog y me ha gustado mucho. Esta tarta se ve deliciosamente rica.

    Me quedo por aquí siguiéndote.

    Un besito

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  25. MARIA: Muchas gracias por tus buenos deseos y tu visita a este blog. Si te gusta vivir en el campo, no lo dejes por perdido, siempre hay tiempo de cumplir los sueños.
    Un beso grande.

    LORELAI: Bienvenida a este lugar en el que espero nos veamos más veces y muchas gracias por tu comentario.
    Un beso.

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  26. Conozco el libro del que nos hablas, interesante! puede ayudar bastante, si quieres de verdad encontrar el camino de la sanación. Que mejor regalo que la salud, estar sanos, pero... y si tenemos que cambiar las actitudes que nos ponen enfermos? aumque sea necesario, es duro descubrirse, quedarse desnudo...ayyyy que ya me ido.
    Gracias por todo lo que nos ofreces, eres tan dulce, y lo explicas todo tan bien, tan rico. Esta tarta es todo un bálsamo para esos momentos en que necesitas ese sabor que tanto calma la sensación de vacío y de soledad universal....madre mía como estoy, ya me ido otra vez.

    Te mando Mil y un besiko, espero que te lleguen bien.

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  27. FE-I*KÁ: Estoy de acuerdo contigo en la apreciación del libro, puede ayudar mucho.
    Los besikos me han llegado bien, bueno, uno ha llegado un poco chafadito, se ve que algún golpe se ha llevado por el camino, pero bien, los demás muy bien.
    Ay Fe, que no te vas, que no pasa nada, que unas veces estamos blanco y otras rojo, que los besikos a veces saltan y otras rulan porque están agotaditos, pero siempre son besikos.
    Un beso grande de esos que te alivian, para ti.
    Nos vemos.

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  28. Primero me he quedado con la nariz pegada a la nata de esa primera foto. Luego… platos salados y bien condimentados… comidas picantes… nuevas emociones… y me he sentido identificado.
    Con el picante, no sé, pero cada vez me gusta más… ¿me estará influyendo el yerno tejano?.
    Lo de las avellanas es curioso… me gustan. Pero si tengo también almendras y nueces me olvido de ellas. ¿Serán las parientes pobres de los frutos secos?

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  29. OTEADOR: Es cierto eso que dices de las parientes pobres de los frutos secos, y mira que están ricas, pero si tenemos almendras, nos olvidamos. Ahora las almendras no saben a nada, y casi, las nueces tampoco, pero las avellanas parecen mantener su aroma intenso. Según para qué cosas es muy interesante este fruto.
    Así que comidas picantes? Bueno, nos vamos conociendo jajaja.
    Un beso

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