viernes, 27 de abril de 2012

Tomá unos mates conmigo



                                                                                                                            

Dos de mis mejores amigos son argentinos. Viven en España, son como otros muchos, hijos y nietos de españoles que un día se fueron para Argentina.
También tengo amigos mejicanos, alemanes, saharauis, franceses, japoneses, indios, rusos, belgas, uruguayos, pakistaníes… Tengo muchos amigos en muchos lugares del mundo y me consta, que no todos comulgan con las decisiones de sus gobernantes ni todos votan u opinan igual.
Soy de esas personas que cuando veo la Alhambra, no pienso que es mía, ni que la he reconquistado y que sin embargo cuando veo la luna, siento que es la misma luna, aquí que allí, tuya o mía.
Si veo un vagabundo, o una anciana que pide por la calle, paya o gitana, pienso que tiene mucho que ver conmigo. Y no lo tengo que forzar, es lo que siente mi corazón.

Países, sexos, razas, status, religiones…son cosas investidas de significado subjetivo, etiquetas reguladas por un aquí y ahora que nunca es eterno.




Están sucediendo cosas y da miedo cuando los seres humanos se convierten en masa, cuando se pierde la razón en una especie de nefasta economía del pensamiento,  para adoptar un pensamiento unitario. Eso me da miedo.




Ha comenzado un boicot a los (¿productos?) argentinos, he escuchado algunos comentarios anti-argentinos estos días, mientras en las noticias se amenaza con adoptar serias medidas contra aquel país. Estoy recibiendo en el ordenador, imagino que vosotros también, una banderola de span que sugiere votar por sanciones a Argentina
Todo eso ha despertado esta reflexión, eso y dos correos en cadena que recibí al hilo de estas mismas noticias, con ese rugido fervoroso de: ¡Consumamos producto español!

Tengo miedo de este patriotismo que “despierta” y “se levanta” tan fácilmente.

Y me pregunto también qué significa hoy comprar productos nacionales, cuando si voy a comprar "a los chinos" y miro las etiquetas del 90% de los productos que allí se venden, encuentro que están fabricados en España.
Y si voy a esa empresa alimentaria del orgullo nacional, tan española y ejemplar y miro el origen de muchos de sus productos, encuentro que son de todas las partes del mundo, no de España y hablo de patatas, pescado, frutas, lo que queráis, está ahí para verlo, no es un invento.

Es complejo el modelo económico del momento, para saber qué es lo español:  ¿Producción, comercio, capital? ¿A qué debemos atenernos?






Sinceramente, soy defensora del producto de la zona, del kilómetro cero, pero por razones ecológicas, no patrióticas.
El patriotismo que emerge tras estos resortes, tan sutilmente manejados, aquí y allá, me parece peligroso.

Me siento de aquí y de allá. Me siento negra, blanca y amarilla. Me siento amiga de los seres humanos. Porque esto, queridos amigos, este patriotismo encendido que se pone a fraguar con decisiones políticas que están muy bien pensadas, esto, digo, además de las razones económicas que esconde, tiene como resultado, que tu pueblo y mi pueblo se sienta separado y para eso, que nadie cuente conmigo.

Os dejo la letra de una bella canción de Soledad Bravo, llamada: el punto y la raya. No paro de tararearla en estos días. Es una canción para meditar.

Entre tu pueblo y mi pueblo
hay un punto y una raya
La raya dice no hay paso
el punto vía cerrada 

Y así entre todos los pueblos
raya y punto, punto y raya 
Con tantas rayas y puntos
el mapa es un telegrama 

Caminando por la vida
se ven ríos y montañas 
se ven selvas y desiertos
pero ni puntos ni rayas 

Porque estas cosas no existen
sino que fueron trazadas 
Para que mi hambre y la tuya
estén siempre separadas


Y ahora la receta.
Aunque sea no más, una gallega ;-) para mis amigos los argentinos, veamos cómo preparar un buen mate.

Ingredientes:

Mate
Boquilla
Yerba
Agua caliente






Ponemos el agua en el fuego, preferentemente en una “pava”, que es este recipiente metálico que veis en la foto, que sobre todo en Argentina, se usa para calentar agua.





El agua ha de estar a una temperatura aproximada a los 80 grados. Si nos pasamos de calor, quemamos el mate, con lo que queda amargo y con mal sabor.
Si nos quedamos cortos, ha de gustarnos el mate frío, si no, estropeamos también el mate.
80 grados sería la temperatura perfecta.

Mientras tanto, echamos la yerba al mate.






A mi me gusta llenarlo en sus tres cuartas partes, no hasta arriba, porque luego me resulta muy incómodo que se derrame cada vez que se ceba.
Pero antes de cebarlo, es decir, de echarle el agua al mate, tenemos que cumplir otro pequeño ritual.
Inclinamos la yerba dentro del mate, dejando una parte más baja que la otra.
Echamos el agua sobre la parte más baja, llenando hasta la mitad más o menos. Dejamos reposar unos segundos.
Ahora colocamos con cuidado la boquilla, inclinándola hacia el lado que más hierba tiene. Enderezamos el mate y ya podemos ir cebando.






Echaremos el agua sobre la boquilla, nunca directamente sobre la hierba. De ese modo, tendréis un mate de principio a fin sabroso y maravilloso.




Las bondades del mate, siempre que se tome sin azúcar, son ampliamente conocidas, sin embargo, cuando se toma con azúcar, el mate fermenta en el estómago y ya no es tan digestivo.
La mateína presente en el mate, es un estimulante, tan potente o más que la cafeína, aunque de efectos más lentos. El mate estimula ligera y lentamente, sus efectos se van yendo del mismo modo, ligera y lentamente.

El mate compartido con los amigos es uno de los ritos argentinos con más arraigo y más extendidos que conozco.

Yo suelo practicar esta maravillosa reunión en torno al mate y puedo aseguraros, que no tiene comparación aunque de lejos se parezca, con tomar un café o compartir una copa. Lo del mate, es otra cosa, algo que tiene mucho que ver con todo este post, algo que une corazones.
Por eso y por todo lo expuesto, tengas la nacionalidad que tengas:




Tomá unos mates conmigo.


41 comentarios :

  1. que lindo post!!!! mientras te leo voy sebando el mio y saboreandolo, que buena explicacion justo para que salga un mate delicioso y amistoso, porque de eso se trata de compartirlo!! un abrazo matero desde Córdoba Argentina.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Un abrazo Claupe y unos buenos mates.
      Gracias por tu comentario.

      Eliminar
  2. Soy chileno y soy de tu misma patria, soy israelí y pertenezco a tu misma pueblo y como tu, tengo hambre de buscar lo que nos une.
    Y sin embargo, me siento con el derecho, y deber, de no comprar productos israelíes producidos en los territorios conquistados. Es mi derecho, y mi deber, manifestar mi desacuerdo con el gobierno de esta, mi nación.De ese modo, y votando, y dialogando.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Daniel, tu derecho me parece totalmente defendible y tu deber, un acto político que admiro.
      Yo también hago mi propio boicot a productos hechos con mano de obra esclava o infantil. No es el acto lo que yo critico, si no, la motivación del acto. El patriotismo de masas, que en estos días emerge, tanto en Argentina como en España, es un despropósito dañino, mucho más de lo que la gente cree, véase si no, estos días el juicio a Breivik, el asesino de Oslo. Escalofriantes sus palabras cuando dice que los hubiera matado a todos, no a los 77 que mató, sino a todos. Este hombre, no se siente culpable, se siente un patriota de la Europa blanca.
      Estos movimientos que los políticos despiertan, son como una ola en medio del mar, que igual desaparece, o no, y se convierte en un tsunami. Movimientos así ya ha conocido Europa en otros momentos de su historia.
      Gracias por tu comentario y recibe un abrazo.

      Eliminar
  3. Que interesante lo que comentas Viena, es que Argentina está en la tapete ahora.
    Concuerdo contigo. Compro, en lo posible, productos regionales, por un tema de ecología, soy lo menos nacionalista o patriótico que hay, de hecho no compro frutas de Chile y eso que llegan a mitad de precio.

    Nunca he podido con el mate, en la patagonia chilena (de donde soy) también se matea, pero nunca adquirí esa costumbre, de hecho el aroma de la yerba me produce malestar estomacal. Por suerte mi marido solo lo toma en su trabajo y no en casa.
    Un abrazo grande.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Bienvenida Kako y gracias por tu comentario. Sé que estamos de acuerdo, aunque no te guste el mate.
      Cuando yo lo probé por primera vez, pensé que jamás, pero jamás, podría gustarme una cosa así, tan amarga y desagradable, pero no sé cuándo, eso cambió, seguramente insistí. Ahora me encanta.
      Un beso grande.

      Eliminar
  4. GRACIAS POR TAN LINDAS PALABRAS VIENA, NO PUEDO ESTAR MÁS DE ACUERDO CONTIGO, LAS FRONTERAS LAS INVENTAN LOS SERES HUMANOS Y ASÍ COMO SE LEVANTAN TAMBIÉN DESAPARECEN. NO NOS DEJEMOS LLEVAR POR EL TEMA DEL MOMENTO PARA TOMAR O ALINEARNOS CON UNA IDEA QUE LUEGO PUEDE HACERNOS MUCHO DAÑO. ME ENCANTARÍA LLEGAR HASTA ORIHUELA Y TOMARME UNOS MATES CONTIGO, MIENTRAS CONSIGO PASAJES TE DEJO UN BESO

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Pamela, tendrás que venir a Alicante, que es donde vivo y estoy, luego si quieres, vamos juntas a Orihuela y te enseño aquella tierra en la que nací y a la que quiero.
      Gracias a ti por venir por aquí y dejar tu comentario. Ojalá siempre sean más fuertes las cosas que nos unen que las que nos separan. Hoy la Tierra se ha hecho pequeña, los medios de comunicación, transportes, la Red, todo esto ha convertido el mundo en una Tierra global. Falta todavía que pensemos en global y en ello estamos.
      Un beso grande.

      Eliminar
  5. Querida Viena, siempre tan oportuna, qué bueno leerte, qué sabia... déjame decirte que comparto 100% tus ideas y sentimientos. Siempre me he definido como una apátrida, y no es que no quiera a mi país de nacimiento, ni al que luego me acogió y me dio otra nacionalidad... es que siento que este mundo es inmenso y maravilloso ayer discutía con unos amigos españoles en un Biergarten del tema... resulta que la autonomía de los pueblos les resulta indignante a otros... es muy triste.
    Querida Viena, gracias por el mate y esta entrada.
    Abrazos

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Querida Claudia: Es la paradoja más difícil de comprender para muchos, que la identidad de cada pueblo, su autonomía económica y cultural, va en el mismo sentido que su unión a otros pueblos.
      Gracias a ti por venir a dejar tu comentario.
      Un beso.

      Eliminar
  6. Amiga Viena:
    Muy bien presentada –y oportuna- la sesión de mate. Tengo algún libro , pero no lo explican tan bien como tú.
    Un saludo,
    Sebastián Damunt

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Ya lo creo que lo explica bien Sebastián, me ha encantado esa referencia que hace a la pipa de la paz de los sioux. Hay tanto de eso en compartir un mate que me ha gustado mucho la comparación.
      Gracias por tu comentario, siempre un placer verte por aquí.
      Un abrazo.

      Eliminar
  7. Suscribo cada uno de tus pensamientos,mientras me tomo unos mates...como Argentina,que vive aquí hace 24 años,como nieta e hija de Gallegos,vivo todo lo acontecido con horror,parece impensable que algo así pudiera ocurrir entre España y Argentina....Creo que ésta "SRA",es un "PATOTERA"...que la patria poco le interesa...que espero que las personas,"sean amigas de las gentes" y que las gentes de bien no se dejen arrastrar por ese falso patriotismo...la dignidad y el orgullo son otra cosa...

    Un saludo y encantada de conocerte.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Hola Silvia, encantada yo también de conocerte. El populismo y ese falso patriotismo como bien dices, a mi me parece nefasto y creo que está manipulado, allí y aquí, por eso hay que estar con los ojos abiertos.
      Esperemos que la mayoría ponga la razón por encima de esa cosa que ejerce la masa y que nada tiene que ver con la razón.
      Un abrazo.

      Eliminar
  8. Palabras cargadas de razón, con gran elocuencia, yo me enorgullezco de ser tu amiga Viena. Yo me echo un mate, claro que sí.

    Acá la actitud que tomó el gobierno Calderonista es muy parecida, refunfuño el presidente por esa actitud, en contraparte la izquierda vio con buenos ojos el hecho de Cristina K. Está tan fregado el país internamente que una raya más al tigre no nos perjudica. Los vínculos entre países siguen unidos con otros lazos.

    Esa cantante Soledad Bravo, que hermosa voz tenía, o seguirá teniendo, no sé, yo cantaba sus canciones en mi adolescencia.

    Qué lindos regalos has recibido del mundo.
    Un abrazo

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Querida Carmen: yo ni siquiera quise entrar en la decisión política concreta, sino en lo que esa decisión, debidamente manipulada, consigue despertar en los pueblos. Por aquí también ha sido así, mientras el gobierno ha dado cobertura mediática a su indignación, la izquierda ha estado muy conforme. Pero esa no es la cuestión, para mi, la cuestión es que hay un movimiento que despierta un patriotismo que me parece peligroso, no es un hecho aislado, están pasando cosas en Europa ahora mismo, que dan un poco de miedo.
      ¿Has visto cuantos regalos del mundo tengo? Qué bien que te has fijado. Pues de mis favoritos son esas dos muñequitas mexicanas, porque representan a dos amigas que se quieren en la distancia.
      Un beso grande.

      Eliminar
  9. Totalmente identificado con lo que expone Viena. Los politicos con sus mentiras, malas artes, oscurantismos, enredos etc. quieren que el pueblo llano siga sus postulados, que son de su único interés particular. Pero el pueblo, la infantería de la población, es mucho más inteligente y creo que actualmente no les hacemos ni "Puñetero" caso.
    Para mi los argentinos siguen estando en la misma estima que les tenia y si antes compraba, la verdad no muchos; productos argentinos, los seguiré utilizando.
    Porque no tengo yerba, si la bombilla y la calabaza (en este caso una vegetal y otra de metal noble) también llamada mate, porongo o guampa, me preparaba una infusión, a pesar que creo es un poco más del patrimonio del Uruguay que de Argentina. Igual me excomulgan gastronomicamente los amigos argentinos.
    Saludos

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Pues no se crea, Apicius, que no se les hace ni puñetero caso, hay auténticas cruzadas en Facebook ahora mismo, contra Argentina y en aquel lado, no es distinto, las plazas siguen llenándose para aclamar a los que hacen patria contra España.
      Los tiempos cambian, las tecnologías, las comunicaciones, pero el ser humano sigue siendo el mismo, bastante manipulable y movimientos así, no es la primera vez que se dan en la historia. Hay que estar atentos o la bolita de nieve se hace bola que todo lo arrasa.
      En cuanto a si el mate es patrimonio Uruguayo o Argentino, lo mismo tiene, al final es una cuestión de un punto y una raya.
      Lo que sí está claro es que está muy arraigado en Argentina.
      Un abrazo y gracias por su comentario.

      Eliminar
    2. Tal vez tanto en esta parte como al otro lado del Charco haya quien les haga caso, la masa es muy manipulable, pero siempre es la misma pléyade que lo mismo ha asistido a la coronación de un individuo como al día siguiente a su decapitación.
      Desde luego por lo que oigo, en los círculos que me muevo, poco predicamento tienen los políticos manipuladores que solo están pendientes de su sillón.
      Pero bueno aquí hablamos de gastronomía y tratamos de ser lo más felices posibles.
      ¿Dígame si hay que llevar a Alicante la "Bombilla" ya que creo que es lo único que no se comparte del Mate?.
      Saludos

      Eliminar
    3. Pues yo todas las veces que he tomado mate he compartido la bombilla Apicius, es más, no hay que moverla de su sitio o se obstruye y entonces no chupa bien el mate. Al principio me preguntaba si no tenían reparos en compartir y tomar todos de ahí, pero luego, he comprendido que es una historia que va más allá del temor a contagiarse de algo, y por lo que sé, ya sea por el material de la bombilla o por el calor, no hay problema con eso.
      Tengo muchas ganas de que llegue el sábado y poder saludarle de nuevo, a usted y a los demás que vienen. Tomaremos unos mates, esta vez no de forma virtual, sino real.
      Un abrazo.

      Eliminar
    4. Yo cuando he tomado mate cada uno tenia todo el equipo, calabaza y bombilla.
      Ya queda poco para el sábado, estoy seguro que será un día provechoso.
      Saludos

      Eliminar
  10. Salvo que no me gusta el mate, en todo lo demás estoy de acuerdo contigo, Viena. Esas campañas de "no compre productos de tal o tal país" (ya las hubo antes contra otros, lo de Argentina no es novedad), son de un nacionalismo paleto que hace daño al buen sentido. Yo siempre he creído que los nacionalismos han sido culpables de un montón de males en el mundo. Estamos todos viviendo juntos en el planeta y, o nos salvamos todos, o nos vamos todos a la mierda. Dicen que la xenofobia nacionalista y paleta se cura viajando. Tal vez, y en ese sentido a mi no me queda otra que ser internacionalista, nacido en la Mancha, criado en el Cantábrico y vivido en cinco paises diferentes, pero hay más alternativas: lean, pendejos, lean. (A ti no te lo digo, ojo, se lo digo a los que andan proponiendo campañas como la que citas)

    Un beso

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Sorokin, no tengo ni una coma que añadir a lo que dices, estoy totalmente de acuerdo y vamos a insistir en eso: lean, pendejos, lean.
      Un abrazo

      Eliminar
  11. Querida Viena, como siempre, no puedo estar más de acuerdo contigo. Hace unos días vi que unos descerebrados habían hecho unas pintadas insultantes en una tienda de productos argentinos y sentí una rabia y una vergüenza enormes.
    Nacer en un país o en otro no supone ni un mérito ni una culpa, es solamente una circunstancia, y juzgar a la gente por cosas de las que no son responsables y que no se pueden cambiar, como el color de la piel o el lugar de nacimiento, me parece de personas que no tiene ni dos dedos de frente y que se dejan manipular por el primero que agita una bandera delante de él.
    Habrá argentinos buenos y malos, tanto como lo somos nosotros, pero hablan nuestro mismo idioma, leemos a los mismos escritores, nos gustan las mismas canciones...si el rechazo al extranjero siempre es injustificado y cobarde, en el caso de los argentinos es además absurdo...ellos ni siquiera son extranjeros.
    Y por supuesto que me tomo ese mate contigo y con todos los argentinos!
    Un besico.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Querida Lolah: Bienvenida después de tus vacaciones maravillosas. No sé si será generalizado, pero al menos por Alicante sí hay movimiento de este patriotismo de masa, o paleto como decía Sorokin, que a mi no me parece nada inocente.
      Están pasando cosas en Europa, un puntito aquí, otro allí, son hilos sutiles que si se unen, llegan a hacer madeja. Pero bueno, esperemos que no sea nada más que lo que patalea.
      Un beso y gracias por tu visita.

      Eliminar
  12. Querida Viena, suscribo todas tus palabras, una a una. Gracias por inserir la letra de la canciòn de Soledad Bravo "el punto y la raya", no la conocìa, pero es perfecto su significado. Estoy completamente de acuerdo, también yo soy un alma cosmopolita y, para mì, las banderas son colores en una tela...
    Preciosa entrada dedicada a esa bebida tan argentina. Los recipientes son muy lindos, me encanta coleccionarlos.
    Un abrazo cordial, desde Venecia
    Chusa

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Un abrazo Chusa y bienvenida a este espacio. Yo tengo varios mates, regalos que me han ido haciendo, lo que pasa es que para tomar, al final siempre uso el de alpaca que me parece el más práctico.
      Son hermosos, es cierto, desde la calabacita natural hasta los más sofisticados tallados en cuero.
      Esta canción de Soledad Bravo, la cantaba también en España Rosa León y pertenece a un poema que no he conseguido recordar de quién es. Incluso he buscado en la Red, pero hay confusión respecto a su autoría y me seguí quedando con la duda. Creo que es una canción sencilla y magnífica en su significado. Ojalá dejáramos de ver entre los pueblos puntos y rayas de una vez.
      Un beso.

      Eliminar
  13. Que gran verdad en todo lo que dices y cuanta humanidad desprende, el humanismo es un valor que se va perdiendo, muy triste.

    Tú sabes que yo trabajo con proyectos con Argentina y este tema me toca mucho, estoy muy vinculada por trabajo a muchas personas allí y este populismo a un lado y otro del charco está de sobra, lo que importa son las relaciones humanas, nada más, ni patria, ni color, ni lengua, nada nos separa más que la estrechez de intelecto.

    Un besote Viena, me tomo un mate con una matera que me regalaron en mi último viaje, en tu honor!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Querida Delikat, me quedo con tu frase: "...nada nos separa más que la estrechez de intelecto". Es justa y precisa. Gracias.
      Verás, yo no sé si en otros países será igual que en Argentina, pero si mis amigos me han informado bien, no es matera, sino mate, el recipiente en donde se pone la yerba y el agua. Yo también llamaba mate a la yerba y matera al cuenquito, pero me han corregido tantas veces, que ya me sé la lección. De todas formas, nos hemos entendido y compartimos ese mate a la salud de un pensamiento global.
      Un beso.

      Eliminar
  14. Es cierto Viena que estamos viviendo tiempos convulsos que no apuestan por las personas. Unos tiempos, porque la historia esta ahí, reconocibles y que dan miedo. Lo del boicot no me había llegado (excepto alguna soflama estúpida desde este Gobierno), pero hay que decir que cualquier boicot siempre tiene una victima: el pueblo y cuenca el Gobierno que lo ha provocado.
    Llevamos algunos años que gracias a los Gobiernos existentes los pueblos, en lugar de unirse cada vez más, se están separando, y ese horizonte nos retrotrae a un tiempo oscuro que pensabamos estaba superado.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Querido Oteador: Vengo de rescatarte de la carpeta de span. A mi parece que ya no me pasa tanto en los blogs que comento, pero veo que a ti te sigue pasando y a saber por qué será.
      En cuanto al tema, a mi cuando me llegan estas cosas, me da un respeto que no veas, no lo veo para nada sin importancia, máximo con los giros que está dando o quieren que de, esta sociedad actualmente, vamos, que parece España la vida de Benjamin Button, cada semana parece que volvemos para atrás en el tiempo, con lo que ha costado llegar hasta aquí.
      Un beso y ya tengo nervios de pensar en el sábado. Qué poquito queda.
      Nos vemos.

      Eliminar
  15. Sólo quiero decirte Viena que me encantó esta entrada, te felicito. Totalmente de acuerdo con vos en tus pensamientos. Y me gustó mucho que hayas dedicado una entrada a nuestro querido mate. En esta fría tarde en algún lugar de Argentina, te convido un mate "virtual" como símbolo de unión :) Saludos,

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Querida Adriana: Acepto ese mate como símbolo de unión. Ojalá que como una pócima mágica, tenga su efecto en nuestros pueblos.
      Un beso.

      Eliminar
  16. Viena he estado fuera los dias del puete de mayo y no había visto esta entrada porque no me pude conectar a internet.
    Respondiendo al título del post te digo que no sabes las ganas que tengo de compartir un mate contigo.
    Lo que has escrito, que decirte, para mi maravilloso. Yo también leí y escuché algunas cosas en contra de productos argentinos e inclusive de los argentinos y no te voy a mentir que sentí un poco de miedo y algo de rabia porque tanto unos como otros nos manipulan de una manera horrible, aquí ningún ciudadano de a pie se beneficia ni de una multinacional, ni de un gobierno que no pensó antes de hablar y de otro gobierno nefasto al otro lado del charcho, del cual no puedo estar mas en contra. Lo importante es que el pueblo español y argentino han estado siempre unidos y no me gustaría que eso se perdiera ni por falso patriotismo ni por los inútiles de turno que día a día nos están quitando todo.
    Mi corazón hace años que está dividido pero por la gente como tú por ejemplo, gente maravilosa que he conocido aquí, amigos, compañeros de trabajo que día a día llenan mi vida y mucahs veces el vacío que siento cuanto pienso en mi familia argentina, la gente de la calle, esas personas son las que realmente importan, de aquí y de allí.
    Gracias por esta entrada. El mate que tome estar tarde será en tu honor!!
    Te mando un beso enorme y espero poder verte pronto.
    Claudia

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. El corazón dividido Claudia, eso que dices, lo he escuchado a tantos argentinos, y lo siento con ellos, con vosotros y creo que hay que hacer cosas que curen esa división no que la hagan más dolorosa.
      Estoy contigo, ya lo sabes, y a ver cuando de verdad nos tomamos esos mates, yo también tengo muchas ganas.
      Un beso grande.

      Eliminar
  17. PUES A ALICANTE IRÉ QUERIDA VIENA, NO SÉ CUÁNDO, PERO VOY A LLEGAR UN DÍA, HAY DEMASIADOS AFECTOS QUE ME UNEN A TU PAÍS Y EN PARTICULAR A ALICANTE. BESOTES

    ResponderEliminar
  18. Pamela, estaré encantada de conocerte cuando llegue ese dia.
    Un beso.

    ResponderEliminar
  19. BIEN HALLADA AMIGA. dicen que la CASUALIDAD no existe, y alguien me dijo una vez que DIOS CASI SIEMPRE FIRMA CON EL SEUDÓNIMO DE CASUALIDAD.
    Me uno totalmente a tu campaña, y te digo que hace un par de horas he terminado un post que saldrá en estos días, con un contenido HUMANO que puede que te guste.
    Espero ser una más en este SENSIBLE ESPACIO, y con ello me despido con todo mi cariño.
    Conxita

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Bienvenida Conxita, buenas consideraciones sobre la casualidad, desde luego.
      Estaré pendiente de tu publicación, que seguro que me gustará.
      Espero que en este espacio sensible como tu dices, encuentres siempre cosas que te hagan sentir.
      Un beso.

      Eliminar
  20. Apreciada Viena:
    No puedo compartir todas las ideas que vos expresaste, porque somos diferentes y no tenemos un pensamiento único a disposición; pero puedo compartir todos tus sentimientos y acepto tu mate, tu ritual de la hermandad.
    Específicamente, y en relación con el mate, profiero algunos comentarios:
    1) El libro que menciona Sebastián, es de Amaro Villanueva (escritor que nació en la provincia de Entre Ríos, República Argentina). Es lo mejor que se ha escrito sobre el tema. Su penetración social, antopoógica e historiográfica es brillante y sobradamente fundada.
    2) Los entendidos dicen que la temperatura exacta para tomar mate es 82° C. De hecho en el campus de la Universidad Nacional de Posadas (Argentina), hay una profusa distribución de tanques térmicos para que docentes y alumnos puedan disponer de agua para tomar mate durante las actividades académicas. en esos "termos", el agua se conserva a 82° C.
    3) Con relación a la costumbre de tomar mate y los comentarios de Apicius (siempre inteligentes y respaldados con información muy buena). La costumbre está tan difundida en La Argentina como en la República Oriental del Uruguay. En este país se consumen alrededor de 7,5 kg. de yerba por habitante por año, en tanto que en La Argentina, se consumen 6,2. Pero La Argentina es un país extenso y heterogéneo. Estimo que en las provincias cercanas a las zonas yerbateras (Misiones, Corrientes y Entre Ríos, esta última es una especie de República Occidental del Uruguay, por su ubicación geográfica y su afinidad cultural) el consumo debe ser mayor y debe alcanzar o superar el promedio de consumo de los orientales.
    Apenas me metí en tu blog... lo que vi es maravilloso, hasta la próxima.

    ResponderEliminar
  21. Estimado Mario: gracias por tu interesante y rica aportación en estos comentarios, es un placer aprender siempre algo nuevo y los datos que nos aportas, realmente son interesantes.
    No importa tanto que pensemos igual como se sintamos que podemos compartir un ritual de hermandad ¿no crees? Sería muy aburrido el mundo si fuera monocromático.
    Espero que podamos contar más veces con tu aportación.

    Un abrazo

    ResponderEliminar