jueves, 24 de mayo de 2012

Fabricación de cerveza artesanal. II parte: El embotellado


                                                                                                             
Retomamos la fabricación de cerveza. En la primera parte, el día 14/5/2012,  dejamos el bidón de fermentación en la penumbra, a una temperatura entre 18 y 24 grados centígrados.
A las 24 horas, la válvula de fermentación, comenzó a tener actividad. Durante dos días estuvo muy burbujeante, haciendo incluso ruido y sin parar. Después la actividad fue disminuyendo, burbujeaba sí, pero no tan seguido ni tan rápido.
Hice una primera medición de la densidad, pero estaba demasiado alta y seguimos a la espera. Sólo muy de vez en cuando, burbujeaba por entonces.
Así se mantuvo hasta el domingo día 20 de Mayo en que la actividad parecía haber cesado por completo.
Tomé la densidad el lunes día 22  y era de 9,  la correcta teniendo en cuenta que el rango apropiado es de 5 a 14.
El 23 volví a tomar la densidad y no había variado nada, así que era el momento de embotellar

Aunque yo creía que la parte más laboriosa estaba hecha, me equivocaba, la del día 23 era sin duda, la que más tiempo y atención requería.
Primero había que esterilizar todo lo que íbamos a usar, a saber:

El cubo de  embotellado
El tubo trasvasador de líquidos
El tubo rígido de embotellado
El cepillo limpia botellas
Las chapas
Las botellas (60 botellas). 


De nuevo, como hacíamos el otro día, llenamos el cubo de embotellado con 10/12 litros de agua y echamos medio botecito del polvo esterilizador (una cucharadita por litro).
Removemos con la espátula y ponemos a esterilizar todo lo que vamos a usar, a excepción de las botellas, que llevarán su propio tratamiento.
O sea, que en el cubo, dejamos durante 5 minutos: los tubos, el cepillo y las chapas.

Por otra parte, las botellas primero las tendremos que lavar con agua y jabón, ayudados de la escobilla.



Aclaramos con agua limpia y entonces, las llenamos, con ayuda del grifo que tiene el cubo,  de líquido esterilizante, una por una.
Las dejamos con el líquido dentro, alrededor de 15 minutos y luego, las aclaramos de nuevo con agua limpia.
Una vez tenemos todas las botellas esterilizadas, las mantenemos en un lugar limpio, mientras trasvasamos la cerveza, del cubo de fermentación al cubo de embotellado.
Esta operación tiene su quid, veamos cómo se hace:




Limpiamos y vaciamos el cubo de embotellado, del líquido esterilizante que contenía.
Aclaramos con agua limpia y colocamos, el cubo de fermentación (lleno) en lo alto de un taburete o silla y el cubo de embotellado (vacío), debajo de aquel.



Ahora tomamos el tubo flexible y colocamos un extremo en el grifo


Y el otro extremo, lo dejaremos caer en el cubo vacío, con cuidado. Todo este proceso, debe ser muy cuidadoso, para que la cerveza no se contamine.




Ahora abrimos el grifo y dejamos que la cerveza se vaya trasvasando, sin que haga en este proceso nada de aire.


Este es el aspecto que presentaba en este momento la cerveza, cuando destapé el cubo de fermentación
Bien, dejaremos que se trasvase toda la cerveza, hasta que llegue a la altura del grifo, que más o menos es hasta donde llegará el poso de la levadura, que no tiene que moverse ni salir de ahí.

Mientras tanto, vamos preparando un almíbar, hirviendo durante diez minutos 250 ml. de agua y 120 gramos de azúcar. Esto es para aportar gas a la cerveza.


Una vez el almíbar está hecho, dejaremos entibiar y lo echaremos al cubo de embotellado, en donde estará toda la cerveza ya trasvasada.





Este es el aspecto del poso de levadura que queda en uno de los cubos. Tendremos cuidado de no trasvasar esta levadura.

Una vez tenemos toda la cerveza en el cubo de embotellado, ponemos este último sobre el taburete y debajo, yo puse una tela limpia, para ir colocando las botellas en ella y proceder al embotellado.
También limpié el grifo con ayuda de un vaso con líquido limpiador, manteniéndolo dentro durante 5 minutos.



Una vez bien esterilizado, pondremos en este grifo, un extremo del tubo flexible. El otro extremo irá al tubo de embotellado.

Y ya solo nos queda ir llenando las botellas, para lo cual, se introduce el tubo de embotellado dentro de la botella y presionando contra el fondo, el líquido comenzará a salir. Llenaremos hasta donde podamos sin que se nos salga.

Como el tubo de embotellado ocupa volumen dentro de la botella, al sacarlo veremos que las botellas no están llenas del todo. Con una botella, yo he ido llenando hasta dejar unos 4 centímetros por debajo de la boca de la botella.

Una vez todas las botellas llenas, procedemos a colocarles las chapas que tendremos limpias y esterilizadas.




Este procedimiento lo hacemos con  el aparato que nos viene en el kit y que en cuanto lo manejas un par de veces, deja de tener dificultad.




Ya tenemos todas las botellas cerradas y solo nos falta el etiquetado




En la etiqueta pondremos la fecha de fabricación, la de envasado y cuantos datos más nos sirvan para ir mejorando nuestro proceso de fabricación de cerveza en el futuro.




Guardaremos las botellas en un lugar de temperatura estable hasta dentro de dos o tres semanas en que haremos una cata y luego, en caso de que sea positiva, dejaremos madurar, pues el tiempo, mejorará considerablemente la cerveza.

Pero eso forma parte de la siguiente entrega.




Mientras tanto, la experiencia me ha gustado tanto, que voy a pedir de inmediato otras maltas diferentes, para hacer otras partidas y otros experimentos.

Un abrazo.


20 comentarios :

  1. La verdad es que es un proceso laborioso pero parece muy interesante. Ya nos contarás que tal la cata de esta primera muestra.

    Un abrazo.

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    1. Por supuesto que os contaré, estoy deseando probarla. Y como proceso, me ha encantado la experiencia, la verdad.
      Un abrazo.

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  2. Excelente reportaje, debut con matrícula de honor, deseando que nos cuentes tu impresionantes dentro de unas semanas.

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    1. Carlos ha sido una pasada, tanto que ya estoy en marcha con otra tanda, me encanta hacer cerveza, ahora solo queda que esté buena, porque esto s como ese chiste malo del juego, del que siempre perdía y le encantaba jajaja, imagínate si además, gana, pues esto es igual, si encima está buena la cerveza, es toda una experiencia. Os contaré.
      Un beso.

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  3. Madre mía, Viena, para esto hay que tener verdaderas ganas, no creo que nunca me embarque en un proyecto como este, pero leyéndolo, mola, no hay duda de que debe ser fantástico probar esos primeros sorbitos frescos de cerveza casera... espero la tercera entrega pronto.
    Saludos

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    1. Claudia, de verdad que no es tanto como parece, al final se monta el sarao una mañana y ya está, pero te imaginas el placer de tener la propia cerveza? Estoy deseando probarla. Ya te diré.
      Un beso y gracias por venir.

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  4. Viena, me parece interesantísimo a pesar de lo complejo que es fabricar tu propia cerveza. Desde luego que tu todo lo que te propones lo consigues. Me gusta esa calma y paciencia que se intuye en tí para llevar a cabo el trabajo. Tiene que ser una experiencia única el día que destapas tu primera botella y la pruebas. Eso veo que va a suceder en breve, así que espero con impaciencia las fotos y tu reportaje sobre ese día. Un beso enorme

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    1. Ana, esto acaba de empezar, por lo que intuyo, esto engancha y me ha encantado la experiencia. Iré probando hasta conseguir la cerveza pèrfecta para mi gusto. Espero que algún día pruebes esa cerveza ;-)
      Un beso.

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  5. Francamente un proceso perfecto.
    Ahora a esperar un poquito y a degustar una cerveza que le va a saber como nunca le ha sabido una cerveza.
    Yo no suelo rellenar las botellas, durante el llenado, levanto el tubo justo cuano el liquido esta arriba del todo y al remover el tubo de llenado queda un espacio justo de los 4 centímetros que cita.
    Saludos

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    1. Apicius, seguro que tiene usted muchos truquis para hacerlo mejor, porque además, ya ha hecho bastantes veces creo, y lo más importante, sus cervezas me parecieron extraordinarias, buenísimas. A ver si consigo al menos una parte de esa calidad con las mías.
      Un abrazo y gracias por venir.

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  6. Bien, parece que todo va por buen camino ¿no?, ya tendrás ganas de probarla y nosotros de conocer tus impresiones. Buen fin de semana. Esperanza.

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    1. Muchas gracias Esperanza por venir y dejarme un poco de tu tiempo. Sí es verdad que estoy deseando probarla, olía super bien y tenía un color bonito, ámbar claro. Cuando sea el momento, serçeis los primeros en saber cçomo ha salido el experimento.
      Un beso.

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  7. Qué hermosas se ven las botellas ya llenas, pero que proceso más laborioso para obtenerlas, ¡madre mía! Lo bueno es que cuando gusta y se tiene tiempo para hacerlo, se echa amor junto a la levadura. ¿A qué es ese tu ingrediente secreto? No me lo niegues porque estoy seguro que sin gustarme apenas la cerveza la tuya me sabría divina.

    Por cierto, me ha parecido curioso lo de añadirle un almíbar a la cerveza para que produzca el gas. Interesante.

    Ya estoy esperando el reportaje de la cata!

    Un beso muy grande, suerte hoy y buen fin de semana.

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    1. Querida Laurita: Yo no sé si es amor o simplemente cariño, pero es cierto que lo hago de corazón, y no porque yo sea un angelito jejeje, sino porque me gusta lo que hago, me implico y me divierto. Si no me lo pasara bien, a buenas horas iba a meterme en algunos fregaos, tu ya me entiendes. Pero sí, me lo paso bien haciendo lo que hago y busco siempre ese ingrediente de diversión en cualquier cosa, cocina o lo que sea, así la vida mola ¿no crees?
      Un beso grande y ya te contaré en cuanto sea la cata.

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  8. Interesantísimo el recorrido que nos das, querida amiga. Me encanta ver como la química y física estan presente en la cocina, y se van transformando para un resultado espectacular...
    un besote
    Gaby

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    1. Querida Gaby: Gracias por tu comentario y sí, la fisica y la química en nuestro laboratorio, convierte como aquella piedra filosofal del pasado, los ingredientes cotidianos en cosas transformadas y ricas.
      Un beso grande.

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    1. En cuanto tu me digas, yo hago el llamamiento, ya sabes que me cuesta poco montar un sarao.
      Un beso.

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  10. Ahora sí me hiciste babear la pantalla, ¡Cuándo nos vemos para degustarlas juntas! qué cosa. Yo quiero probarlas, pero nada de que me ponga a hacerlas, te felicito por tu dedicación, paciencia y talento. ¡Vivan las maltas!

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    1. Carmen, Carmen, que también compartimos esto por lo que veo, el gusto por la cerveza. Mañana me traen otra malta, la indian pale pàra hacer de nuevo de esta otra clase. Estoy emocionada con las cervezas y no te digo si pudieras venir a probarlas conmigo. Venga, hagamos fuerza, quizás podamos reunirnos.
      Un beso grande.

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