Buscar en este blog

sábado, 1 de febrero de 2014

Cannoli y alguna historia


Lidia es una de mis alumnas de los martes, muy viajera. Le encanta recorrer mundo y yo disfruto cuando nos cuenta en clase sus andanzas: lo que comió, lo que visitó, a quién conoció...

Un día no hace mucho me dijo: ¡Ah! Tenemos que hacer cannoli siciliano.

-¿Qué es eso?  Le pregunté.

Y me contó que era un dulce que solía comer ella cada tarde en Italia y que estaba buenísimo. Entonces describió con detalle (como ella siempre hace)  su suave relleno de queso, con trocitos de chocolate y algunas veces, fruta escarchada o naranja confitada. Un relleno envuelto en unos canutillos de una pasta crujiente pero que se deshace en la boca… y Ahhh, toda la clase sentimos el deseo de comer cannoli.


Así fue como inicié la búsqueda  de la receta y bueno, lo que yo nunca antes había oído, parece que era conocido en todas partes.  Este dulce carnavalesco, tan típico, tenía en la Red y en los libros de mi biblioteca culinaria, cientos de recetas con sus otras tantas variedades.
Elegí una de uno de mis libros, la que me pareció más tradicional y llevé a la clase del martes mis primeros cannoli.
No estaban mal, pero tampoco eran lo que ella había comido. Lo sé, lo sabía, primero porque la masa que elegí, no era lo bastante suave, segundo porque los hice con el aceite muy caliente y por tanto se hicieron muy rápido y demasiado, sin llegar a cocerse bien en el interior. Pero fue el tanteo, después de esa prueba, ya sabía lo que tenía que rectificar y hacer.

Hoy ha sido el día, he cambiado la receta sabiendo lo que busco y… ¡Lidia! Esta sí que es, ya verás. Estos cannoli están justo como describiste, están riquísimos y ya he tenido dos catadores que coinciden: esto está muy, pero que muy bueno. 


El martes los volveré a hacer y pasaré el examen con Lidia y con los otros alumnos, porque sí, amigos, a la profe también la examinan los alumnos y algunos con mucha exigencia, cosa a la que me presto con gusto.
A cambio ellos se dejan enseñar, me escuchan con atención, me comprenden, no siempre desde el primer día,  si no poco a poco, a lo largo de las semanas y juntos vamos creando una misma forma de entender la cocina. A veces siento que lo he logrado, cuando me imitan y dicen por ejemplo aquello de: “que pasen cosas”, que es lo que yo les digo cuando me preguntan si fuego alto o bajo.

Mi experiencia con las clases, no sé cómo decirlo, en lo que yo personalmente recibo o doy, es como una expresión de arte, como si pudiera pintar un cuadro siempre soñado, desde dentro, sacando esos colores perfectos que sólo en un sueño se pueden obtener a la primera.


Yo vivo la cocina como la expresión de todo, los que me conocen saben que es así. Esto la convierte en una experiencia vital muy enriquecedora. Cuando hago un pastel, siento que estoy haciendo algo más que mezclar o batir siguiendo unas instrucciones, siento que estoy creando, dando, expresando algo importante en mí.
Por eso me lo paso bien con mi trabajo y creo que ellos lo notan. La cocina en cada clase, es como la vida entera y toda la vida tiene que ver con la cocina.
Así los viajes de Lidia llegan al blog y estos canutillos, llegan a todos vosotros. A ver si son parecidos a los que ella comía cada tarde en Italia.  De momento, en casa, estamos entusiasmados con su textura y su riquísimo sabor. Además, la idea de estos tubos me ha encantado para aplicarla a otros ingredientes, incluso salados.

Vamos allá

Ingredientes para los canutillos:

Medio kilo de harina de fuerza
60g. de manteca de cerdo
1 huevo
125g. de azúcar
1 vaso de vino moscatel
Aceite de oliva virgen extra para freír


Para el relleno:

400g. de requesón
150g. de azúcar glas (o al gusto)
Una pizca de canela
100g. de chocolate
Algunas frutas escarchadas en pequeños trozos


Y así lo hacemos:
  
En un bol, colocamos la harina y formamos volcán.


 Añadimos el huevo, el azúcar y la manteca, formando con los dedos una masa arenosa y suelta.



Entonces añadimos poco a poco el moscatel y vamos amasando hasta formar una masa más compacta con la que haremos una bola que pasaremos a la superficie de trabajo.



Ahora con ayuda de un rodillo y por trozos, vamos estirando dejando una lámina fina, lo más fina posible. Sobre esa lámina, marcaremos con un vaso círculos de aproximadamente 10 centímetros de diámetro.



Cada uno de estos círculos, lo estiraremos un poco más con el rodillo, antes de enrollarlos en las cañas engrasadas en las que luego los freiremos.


Y cuando digo cañas, es literal, como veis en las fotografías, se trata de trozos de caña de unos 20 centímetros de largo, que yo misma he cortado, tal y como se hacía antiguamente, cuando no se podía comprar en el chino de la esquina los moldes de tubo.


Como veis, estos trozos de caña bien limpios, quedan estupendos para estas recetas y al menos para mi gusto, son bastante más bonitos que los modernos tubos de acero.

Bien, vamos envolviendo los círculos de masa en las cañas, cuidando que cierren bien, y freímos en abundante aceite no demasiado caliente. 





Cuando los canutillos están ligeramente dorados, por todos los lados, vamos sacando a un plato y los depositamos sobre papel de cocina.


Dejamos templar y enseguida, con cuidado, sacamos las cañas y reservamos los tubos para que se enfríen.


Haremos pocos por vez, para evitar que necesitemos mucha temperatura en el aceite. La masa se hará mejor a fuego moderado.


Una vez obtengamos todos los canutillos, vamos a por el relleno.

Ponemos en un bol el requesón y mezclamos con el azúcar glas, a nuestro gusto. Luego movemos con una cuchara, ligando bien la mezcla. Si nos gusta, podemos añadir un toque de canela molida, pero muy suave.


Por otra parte, rallamos el chocolate y lo añadimos a la mezcla, así como los trocitos de fruta escarchada. Todo esto a nuestro gusto.




Una vez todo bien mezclado, lo introducimos en una manga pastelera sin boquilla, pues necesitamos que salga bien con todos sus trozos y vamos rellenando los canutos que ya estarán fríos.



 El toque final lo damos con un espolvoreado de azúcar glas y listo.


Todavía no sé cómo estarán al día siguiente, porque naturalmente al tener requesón, es un dulce que hay que guardarlo en nevera y la masa, puede que no esté tan crujiente como recién hechos, pero os aseguro que el bocado es delicioso, tanto el relleno como la masa, es un placer en la boca. 



Como os decía, he leído que el relleno admite muchas variantes, como por ejemplo, diferentes tipos de queso, siempre en la línea del ricotta, requesón, etc.
También mezclándolo con frutos secos, naranja confitada, cacao en polvo… En fin, para todos los gustos  


A ver qué dice Lidia


Yo ya me he comido tres. Ufff en esta casa no se puede hacer dieta.

Un abrazo


33 comentarios :

  1. Oh!!!! Que super receta y que bonito que las hayas hecho con cañas. Me encanta la idea!!!

    Me la guardo.

    Por cierto, ya se lo que dirá Lidia... ;-)

    Un petó

    Blanca
    http://acalablanca.blogspot.com.es/

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias Cala Blanca por tu comentario. La verdad es que la idea de las cañas es genial, además con el uso se ponen más y más bonitas.
      A ver si a Lidia le parece que estos cannoli están buenos.
      Un abrazo

      Eliminar
  2. Qué ricos tienen que estar, sin duda... pero siempre me pregunto lo mismo ¿cuantas cosas ricas y originales nos faltan por probar? muchiiiiisimas.... nos iremos de este mundo y no habremos probado ni la décima parte ;)
    Gracias por compartir

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Ya lo creo Carlos, nos falta vida para poder probar todo lo que nos gustaría, y por suerte que sea así, porque significa que cada día también hay creatividad suficiente para sacar cosas nuevas y apetecibles de probar.
      Gracias por tu visita. Un abrazo.

      Eliminar
  3. Que combinación más agradable, requesón, chocolate y frutas escarchadas. Creo que la prepararé en breve.
    Saludos

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Buenos días Apicius. Este relleno le gustará, porque efectivamente es una combinación que resulta deliciosa, incluso mejor con requesón que con ricotta, que también la he probado.
      Gracias por si visita.

      Eliminar
  4. Ma-ra-vi-llo-sos

    Yo hago unos cannolli rellenos de membrillo que se hacen al horno, pero estos tuyos deben estar de pecado, y mira que tengo hasta los moldes...

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Jolines Ana, pues rellenos de membrillo tampoco estarán nada mal, eso me gustaría probarlo.
      Estos a ver si te animas y verás que son riquísimos.
      Un beso y gracias por tu visita

      Eliminar
  5. Guau Viena, qué ricos. Y rellenos de una crema de mascarpone con un toquecito de concentrado de café, tipo tiramisú. Después espolvoreados de una mezcla de azúcar glas y cacao. ¿qué te parece? Madre, madre. Un saludo. Esperanza.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Esto es lo que me encanta de la Red de blog que compartimos, que es creativa y nos aporta ideas. Es estupenda esta combinación que dices cocinarycompartir, un tiramisú en cannoli hummm eso pinta genial.
      Un abrazo y gracias por tu comentario.

      Eliminar
  6. Hola, me ha encantado la receta y lo bien explicado, el paso a paso y lo de las cañas te voy a copiar ya que vivo en una finca y teniendo cañas nunca se me ocurrió, te felicito

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. La cuchara de madera (y las cañas de las de verdad) ;-) ¿Verdad que es una gran idea? Yo quedé encantada también cuando lo descubrí y es que encima son bonitas.
      Un abrazo y gracias por tu visita.

      Eliminar
  7. Viena te han quedado perfectos, o eso parece. Esta dulce típico siciliano quedó imortalizado en una escena de El Padrino, en donde dos mafiosos ajustician otros en un coche. El jefe, antes de irse, le dice al otro: "Leave the gun take the cannoli" (deja el arma y coge los cannoli). He tenido la suerte de probarlos en una de las pastelerías más deliciosas de Sicilia, en Erice, pueden ser delicadísimos, al contrario de muchos que venden para los turistas.
    Gracias por la receta, abrazos

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Ah Claudia, muchas gracias por recordarme esa escena, nada más leerla la he visto, es cierto, pero yo no sabía lo que eran los cannoli y me ha venido de golpe, gracias, si.
      Yo nunca los he probado así que he tenido que ser guiada por esta alumnna mia que me los describía como algo delicadísimo, es verdad. A ver su veredicto de mi versión cual es. Ya te contaré.
      Un beso y gracias por tu visita.

      Eliminar
  8. Qué bien has expresado cómo te sientes cuando haces clases! Comparto totalmente tus sentimientos.
    Gracias a Lidia y a ti por estos cannolis, pues se ven bueníssimos. Yo hice varias veces cannolis hace algunos años años, pero eran bien distintos. Los rellenaba de membrillo y no eran fritos. Tendré que buscar la receta a ver si al encuentro entre tantas hojas sueltas como tengo...
    Besos

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Qué bien Margarida que estés por aquí, encantada de saludarte. Como decía en la entrada, me quedé sorprendida de lo conocidos que son los cannoli y que yo no supiera nada de ellos. Ahora ya no se me escapan, porque es un dulce que me gusta mucho y también han comentado por aquí lo del relleno de membrillo, eso tiene que estar delicioso.
      Un abrazo y muchas gracias por tu comentario.

      Eliminar
  9. Hola Viena!
    Lo primero de todo, felicidades por el blog! se me está cayendo la baba con los cannoli de esta entrada...!;)

    Por otra parte me gustaría invitarte a recopilar lo mejor de tu recetario en un libro de cocina personalizado como este, http://goo.gl/WrUHdg. No te preocupes por el precio, es un regalo que os ofrecemos por compartir vuestras recetas con el resto de bloguers y visitantes de Rebañando. Por supuesto sin gastos de envío.

    También me gustaría proponerte una breve entrevista con nosotros para que nuestros visitantes puedan conocer un poco más sobre tu blog.

    Si tienes cualquier pregunta no dudes en escribirme a angela@rebanando.com, será un placer atenderte.

    Un saludo y te dejo un enlace para que véas lo que te comento de los libros de recetas personalizados: http://goo.gl/GpP2xb.

    Ángela Arcones
    Asistente Editorial
    www.rebanando.com

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Hola Angela: En primer lugar muchísimas gracias por tu regalo, he ojeado la página y se ven preciosos esos libros, lo que pasa es que ahora mismo no tengo tiempo de nada, y esa recopilación requiere tiempo y estar centrado en ello para que salga algo que merezca la pena. De momento, no puedo aceptar tu regalo. Muchas gracias de todas formas y espero que más adelante, pueda hacer algo así.
      Un abrazo

      Eliminar
  10. Deliciosos, Viena. La primera vez que los probé fue en el barrio italiano de Bostón. Estaban ricos, pero tamaño XXL. Luego, en Roma, en una pastelería siciliana, junto a una copa de "limoncello", puede saborear los cannoli en su tamaño "más natural".

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Hola Oteador. Algo así me han contado que los hay enormes y supongo que un dulce así, habrá en muchas versiones, para mi han sido los primeros y he quedado encantada.
      Gracias por tu comentario y visita.
      Un abrazo

      Eliminar
  11. Deveras que estará riquísima esta receta, se me antojo muchísimo! Que lindas fotos como siempre, estas hacen que tu comida se antoje y me ponen a babear.
    Saludos

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias Prieta por tu comentario y tu visita. Puedes probar a hacerlos, son fáciles y deliciosos y no es un dulce "demasiado dulce", seguro que te gustarán.
      Un abrazo

      Eliminar
  12. Viena, como dice Claudia, es un postre famoso, no sólo en el Padrino, sino también con la serie de Los Soprano, varias veces los nombran y en una de esas también le dan un balazo al vendedor de cannolis. Ah, seguro que este postre me encantaría, se parece a los buñuelos que venden aquí, pero este está en tubito y relleno que es mucho más pecador. Definitivamente no lo haré, sufro viniendo a visitarte y resistirme a tus recetas.
    Esas cañas me gustan, pero aquí no se consiguen; a menos que se me ocurra comprar una cortina de bambú y cortarlas, jaja.
    Una hermosa entrada como siempre, no sólo en la cocina se ve tu cariño, también por este lugar.
    Abrazos

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Querida Carmen, no puedo creer que no hayan cañas por ahí, de verdad? Si eso crece solo, sin ningún cuidado.
      Vaya, parece que llegué tarde a alguna lección, jajaja, si, como decía, todo el mundo conocía los cannoli menos yo, no los había oído nunca, pero sí es cierto que recordaba lo del Padrino, pero no lo relacioné hasta que Claudia lo dijo.
      No sufras mujer, dicen que hay que andar despacio para que la tentación nos alcance, o algo así, ya me entiendes.
      Un beso grande y gracias por tu comentario.

      Eliminar
  13. Hola Viena! Felicitaciones y gracias por esta receta, es una obra de arte!!! Veramente un capolavoro, jajaja Que tengas muy linda semana :)

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Muchas gracias Adriana y los mismos buenos deseos para ti, de una linda semana y mes, que no viene mal, muchos deseos de suerte.
      Un abrazo

      Eliminar
  14. Qué currada Viena! Hace dos veranos me inflé a cannolis en Sicilia. Ciudad a la que llegaba tenía que ir a probar a su pastelería más emblemática el cannoli y la granita, pero nunca se me había ocurrido hacerlos en casa. Complicada y fina tarea solo para personas tranquilas y perseverantes como tú!
    Abrazos

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Querida Delikat, bienvenida de nuevo a estos lares. Yo no conocía los cannoli, ya ves, y ahora por todas partes me encuentro referencias a los mismos.
      Ayer sin ir más lejos, me trajeron una receta auténtica casera de un italiano, de los cannoli. Tengo que experimentarla también porque es diferente un poquito a esta, y me han encantado como experiencia en la cocina, no es tan difícil, no te creas, es bonita de hacer.
      Te mando un beso gordote querida amiga y gracias por venir a hacerme esta visita.

      Eliminar
    2. ¿Llegaste a hacer la receta casera del italiano?

      Eliminar
    3. ¿Llegaste a hacer la receta casera del italiano?

      Eliminar
    4. Hola Unknown y E Mercadal. Sí, si que la hice y no publiqué por no resultar repetitiva, ya que la receta es muy, muy parecida a esta y de hecho, no sabría yo con cual quedarme.
      Además, estuve no hace mucho en Italia y tuve el placer de probar cannoli en varios sitios, cada uno diferente en matices, pero la mayoría muy ricos, ricos de verdad.
      Es un dulce que me gusta mucho y no lo hago más porque es que es un vicio y siempre como más de la cuenta, soy demasiado golosa jajaja.
      Gracias por tu visita. Un abrazo

      Eliminar