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sábado, 30 de enero de 2016

Chistorra casera o mejor dicho: Txistorra


Queridos amigos, estoy entusiasmada con el resultado de esta receta. Me hace una ilusión tremenda haber hecho mis propias chistorras caseras y encima es que están buenísimas, así que todo un placer de principio a fin.


La verdad es que es tan fácil, que la paradoja es que es difícil de creer y me pregunto si es por eso que no hacemos más cosas artesanales.

Para mi hacer estas cosas es una gran satisfacción, como hacer pan, plantar un árbol o construir una mesa. Son cosas que me hablan de libertad, de la capacidad autosuficiente del ser humano o de lo que de verdad importa cuando nos liberamos de la dependencia de lo superficial.  Lo que un día fue y se está perdiendo en estas sociedades de confort, en donde sólo el dinero es el medio de conseguir cualquier cosa.

Claro que aquí una servidora desde que era una adolescente, era fan total de John Seymour  y del movimiento Downshifting, pero bueno, a lo que vamos, que con una receta del chef Joseba Jiménez y muy pequeñas modificaciones, esta semana me he dedicado a hacer mis propias chistorras.

Para ello he usado los siguientes ingredientes:


900g. de presa de cerdo
1.300g. de secreto de cerdo
Dos cucharadas de sal fina
2 cucharadas bien generosas de pimentón dulce
1 cucharadita de pimentón agridulce ahumado
Dos cucharadas y media de ajo en polvo

Tripa natural de cordero.


La carne le pedí a mi carnicera de confianza, que me la picara con cuchilla intermedia y discos de entre 1 y 1,2 centímetros. Es la instrucción que da Joseba en su receta y que mi carnicera no tuvo ningún inconveniente en seguir al pie de la letra.


También me hizo el gran favor de proporcionarme la tripa de cordero,  ya que esto sí es difícil de conseguir.


Limpita y con los consejos de cómo tratarla, por fin la tenía en casa para hacer la receta.

Y así fue como la hice. Como veréis más fácil no puede ser.

En una cazuela o recipiente bien amplio, ponemos la carne picada y le añadimos el resto de ingredientes, a saber: la sal, el ajo en polvo y las dos clases de pimentón.


Amasamos muy bien, integrando todo perfectamente, y dejamos reposar en la nevera durante veinticuatro horas.


Al día siguiente, nos preparamos hilo de cocina, el compuesto anterior y la tripa y empezamos el proceso.


Ayudada de un pequeño embudo, se coloca un extremo de la tripa que estaba ya cortada en trozos de aproximadamente un metro, en lo que es el pitorro del embudo, de esta manera   


Y sujetándola para que no se nos salga, ponemos el embudo debajo del grifo de agua fría, como para lavar por dentro la tripa.


Lo que sucede es que la tripa se ensancha con el paso del agua y supongo que esto la deja bien preparada para el posterior uso con la chistorra


En la fotografía se puede apreciar cómo se ha hinchado y por su interior va circulando el agua.

Pues bien, una vez que pasa el agua así un ratito, vaciamos y pasamos la tripa, del pitorro del embudo a una manga pastelera sin boquilla, que habremos cargado ya con la mezcla de carne picada



Y entonces, vamos subiendo la tripa hasta la mitad aproximadamente, es decir la vamos encogiendo en el extremo de la manga y a continuación, empezamos a descargar la carne dentro de la tripa. Veréis que aunque al principio os notéis algo torpes, enseguida se le toma el truco y es muy, muy fácil.



Cuando tengamos la longitud que nos guste, simplemente anudamos la tripa en los extremos y en mi caso, le hice unos atados de hilo de cocina para facilitar después el colgado y almacenamiento.



Así salió la primera, luego la segunda…Y antes de que me diera cuenta, tenía un montón de chistorras listas para colgar y airear un poco.



Una vez que las tenemos todas (salen más de dos kilos de chistorras), las tenemos que dejar secar en un lugar fresco durante dos o tres días.

A mí se me ocurrió colgarlas en dos perchas y os diré que casi la cuestión más complicada de todo el proceso,  resultó ser el decidir dónde iban a secarse las chistorras, ya que en esta casa como sabéis, hay gatos, perros y demás animalillos sueltos y curiosos.

Pero bueno, finalmente encontré el sitio y así estuvieron durante dos días



Y al cabo de esos dos días, este es el resultado


Dos hermosos platos llenos de chistorras con una pinta estupenda.

Si os fijáis en las fotografías, la chistorras han tomado más color rojizo y parece que se han curado,  muy poco, pero lo suficiente como para no parecer ya, crudas como las longanizas.


Entonces, ha llegado el momento crucial, todo había salido perfecto pero ahora faltaba ver si estaban ricas o qué. La cata ha sido esta mañana y el resultado: magnífico


He puesto una de las pequeñas (porque he hecho de varios tamaños), en una sartén apenas engrasada y la he pasado un poco. Una vuelta y vuelta


Luego tal y como veis, he preparado la cata con un poquito de pan.



Están suaves, que creo que es lo correcto para una chistorra,  no me gusta cuando un embutido sabe a base de especias,  así en plan chorizo fuerte. Cada cosa lo suyo y el chorizo sabor a chorizo y la chistorra, con este tipo de sabores algo más suaves.


Quizás la próxima vez, rectifique un poco la sal y ponga algo más, pero esto va a gustos.


Por lo demás, una consistencia perfecta,  sabores muy ricos y bueno, que os recomiendo mucho, mucho que las hagáis, que de verdad esto mola un montón.


Ahora estoy deseando envasarlas al vacío, para que duren más tiempo, porque es un embutido fresco y hay que guardarlo en nevera e ilusionada con poder regalar a mis hermanos, mi propia chistorra, o subir a los alumnos algunos trozos para que la prueben, o sorprender a algún invitado con una cervecita y un buen platito de este sabroso invento.


Vosotros también estáis invitados.


Un abrazo

14 comentarios :

  1. Te has super superado (valga la aliteración) ¡hacer una chistorra (tzxistorra) en casa! Lo mejor es que dices que no es difícil. Vale que el picadillo no sea muy complicado, salvado el hecho de las dimensiones exactas de las cuchillas. Pero ¡la tripa de cordero! ¿tú crees que en una carnicería de Bruselas puedo entrar y preguntarle al carnicero: "Est-ce que vous avez des tripes d'agneau?". A lo mejor llama directamente a la policía. De hecho, en los embutidos de por aquí, yo creo que no usan tripa de nada, sino algo extraño y posiblemente sintético. En fin, no sé, porque si fuera plástico se quemaría en las barbacoas (a las que son muy aficionados). Por cierto, ¿ha llovido en Alicante? Acabo de ver que en Málaga ha caído espantosa romba de agua (tres días después del terremoto)
    Besos

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    1. No, no te imagino pidiendo en Bruselas tripa de cordero y aún así, debe de haber, digo yo, algún embutido habrá en condiciones. Hace un par de años hice sobrasada casera con tripa sintética y la verdad es que no me gustó absolutamente nada. Ahora ha sido tan fácil como pedírsela a mi carnicería que son súper enrollaos y buena gente.
      En Alicante nada de lluvia, anoche a la salida del cine en mi caso, cuatro gotas bailás que se dice, pero hoy hace un día primaveral sin rastro de nubes. Vaya con Málaga, si que lleva buena semana.
      Un abrazo y gracias por tu visita y comentario

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  2. Madre mía, que lujo de chistorra!!. Desde luego comer una chistorra así, con esos ingredientes y hecha en casa es todo un placer.

    Saludos

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    1. Efectivamente Marqués, es una sensación maravillosa y satisfactoria. No te lo pierdas, si puedes, hazla, que es muy fácil y como digo en mi texto, mola mucho, mucho.
      Gracias por tu visita
      Un abrazo

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  3. Buenos dias Viena:
    Un trabajo y resultado perfecto. Si va a continuar oficiando embutido, para el relleno de la tripa se acopla a la picadora casera de carne un tubo en el que se embuten metros de tripa y luego no hay mas que ir cargando la picadora y dar vueltas al manubrio.
    Por estos lares no hay problema para conseguir tripa de cualquier tamaño, así que ya sabe, si necesita me lo dice y le envío. Las venden conservadas en sal y duran tiempo en casa.
    Yo tengo en el blog tanto la forma de hacer chorizos, chistorra, lomo embuchado y morcillas.
    Que pase un buen domingo.
    Saludos

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    1. Buenos días Apicius. Es verdad que tiene usted todas las entradas dedicadas al embutido que me dejaron ya en su día maravillada. Tengo que retomar sus lecciones y hacer más cosas ahora que le he tomado el gusto a esto.
      Por aquí la tripa no se encuentra ni de broma, en ninguna parte, así que ese adaptador para la picadora, ni le cuento. Qué gusto el País Vasco con su tradición gastronómica, que ofrece la oportunidad de que todo esto se haga en casa.
      Miraré de nuevo todas sus entradas de embutidos, recuerdo que eran buenísimas, aunque no sé de que me extraña, viniendo del maestro.
      Un abrazo

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  4. Qué cosa tan rica, y qué bien explicado. Desde luego que tienes que estar orgullosa de tener en casa embutido hecho por ti, yo desde luego lo estaría. Déjame compartirlo.

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    1. Muchísimas gracias Carlos, por tu comentario y por compartirlo, por supuesto, a tu disposición.
      Es cierto que se siente satisfacción, sé que como cocinero lo entiendes perfectamente. Anímate que de verdad, está al alcance de cualquiera, ya que es facilísimo.
      Un abrazo grande.

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  5. A mí las chistorras me enloquecen, y me imagino cómo serán estas caseras que has hecho... Qué maravilla. Eso sí, no creo que las haga porque el trabajo manual es mucho para mí pereza y creo que para mí destreza.
    Saludos

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    1. Jajaja Claudia, pues te pierdes algo fantástico. Ya casi no me quedan, están tan ricas que han volado. A ver si un día las puedes probar.
      Un abrazo y gracias por tu visita.

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  6. Guárdame alguna,"porfa". Un beso anónimo.

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    1. Hola Anónimo: Como parece que me conoces, sabrás que en esta casa siempre hay un trozo de lo que sea para el que venga ;-) Así que aparto tu trozo.
      Un abrazo

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  7. La comida laboriosa que requiere paciencia ya no es lo mío. He hecho longaniza de cerdo pero nunca la he metido en la tripa, que por cierto en México no es tan difícil de encontrar. La he hecho y la he cocinado así, sin secar. Viendo tu trabajo creo que no tendría la astucia y la paciencia de rellenar las tripas, a la primera ya estaría ansiosa, jaja. Te felicito, Viena, por tu paciencia y me supongo que han de estar buenísimas. A mí me encanta la chistorra.

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    1. Jajaja querida Carmen, es más fácil de lo que puede parecer, de verdad que la paciencia tampoco es la mejor de mis cualidades, aunque en la cocina me lo tomo con calma, creo que la prisa es el peor villano que la cocina pueda tener.
      Estoy segura que podrías ponerla en la tripa. La ventaja es que luego la puedes congelar sin problema y para regalar por ejemplo, queda ideal.
      Un beso amiga y gracias por tu comentario.

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