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jueves, 2 de agosto de 2018

Arepas colombianas de una alumna querida




No hay nada que me guste más, que conocer gente de otros pueblos y culturas, preguntarles qué comen cada día y que me enseñen sus recetas así, en directo,  transmitidas en persona. Lo que yo llamo, aprender las recetas vivas.

Y da igual si esas recetas no son tan ortodoxas como dice la Wikipedia o que la persona que me las transmita no sea una estrella Michelin, porque el valor de lo enseñado y de lo aprendido, es como digo, su vida, su verdad.

Una querida alumna, llegó este año a la clase de los martes derrochando simpatía, como buena colombiana, supongo. Se ganó en cero coma, a todos sus compañeros,  además de por supuesto a mí misma.

No tardé en pedirle que nos hiciera su plato emblema, su desayuno diario, su pan. Y todo eso eran las arepas. Así que alumna prolija donde las haya (ella sabe),  hizo su tarea y  nos enseñó a cocinar este maravilloso bocado, que tuvo además, un gran recibimiento por parte de los comensales a quienes se dirigió.

Una vez aprendidas, yo me quedé con las ganas de hacerlas así, para mi solita, en la tranquilidad de mi cocina y he aquí, que hoy, era el día.

¡Madre mía! ¡Están divinas!

¡¡Carita sonriente para esta receta!!



¿Os apetece probarlas también a vosotros? Vamos allá:


Ingredientes:


250g. de harina de maíz. La marca Pan o Doña Arepa, aseguran un buen resultado.
40g. de mantequilla
Una cucharadita de sal
4 cucharaditas de azúcar
Un vaso de leche
Un vaso de agua
100g. de queso mozarella rallado

Y así hacemos:


En un bol, colocamos la harina en forma de volcán y añadimos la mantequilla fundida, el azúcar y la sal. Removemos bien.



Por otro lado, mezclamos el agua con la leche y vamos añadiendo poco a poco a la harina, mientras integramos bien con el preparado.





Iremos añadiendo  agua-leche, hasta que veamos una masa suave que se despega de las paredes del bol. Quizás no nos admita todo el líquido, puede sobrar un dedito o dos, pero es mejor añadir lo máximo posible, porque luego el resultado será más suave hasta esa sensación de que se deshace en la boca, que enamora.


Una vez formada una buena masa, la pasamos a la superficie de trabajo y amasamos bien, hasta obtener una bola suave y ligera.




Dejamos reposar unos minutos.

Mientras tanto, vamos a preparar un relleno para las arepas con lo que tenemos en la nevera, algo improvisado que quede rico.

Tenemos:


Una cebolla, unos champiñones, un puñado de espinacas, un par de dientes de ajo, un tomate y una zanahoria.


En una sartén con un par de cucharadas de aceite, vamos a saltear primero la cebolla cortada en brunoise


Luego añadimos los ajos cortados en láminas, así como la zanahoria en trocitos




Continuamos salteando y añadimos el tomate, troceado y sin piel ni semillas



Finalmente añadimos los champiñones en láminas y las hojas de espinacas




Un poco de sal y pimienta y el resultado es bastante apetecible, para un relleno o para lo que sea.



Ahora seguimos con las arepas.

Una vez reposada la masa (10/15 minutos), la dividimos en 6 porciones. Se podrían hacer más grandes o más pequeñas, pero este tamaño de ración resulta ideal.





Las vamos amasando una a una y aplastándolas ligeramente, dándoles ya, forma de tortita.


Luego tomamos cada una en la mano y ahuecando en el centro, les ponemos su porción de queso rallado.


Con cuidado, cerramos la masa, dejando el queso totalmente cubierto y volvemos a aplastar suavemente, hasta dejar la tortita con la forma definitiva.





Y así una a una, hasta que tengamos las seis arepas bien formadas. Entonces, ponemos la plancha a calentar.



Una vez caliente la plancha, bajamos un poco el fuego y nos disponemos a asar las arepas. Estarán aproximadamente 4 minutos por cada lado hasta que les veamos un ligero color dorado.




Y ya está. Tenemos unas deliciosas arepas para rellenar con lo que nos apetezca y deleitarnos con un bocado que se deshace en la boca.




En nuestro caso, rellenamos con las verduras que hemos salteado, pero como digo, las arepas se pueden rellenar con cualquier cosa. Salsas típicas que usan en Colombia, son de pollo o de ternera, carne que se deshilacha para mezclarla también con verduritas como: pimiento, cebolla, ajo… Y claro está, algunas especias al gusto, que animarán la arepa.


A la hora de comer se hace así: Abrimos la arepa con cuidado de no romperla y veremos en el interior, todavía caliente y fundido, el queso.


Introducimos el relleno a nuestro gusto


Tapamos de nuevo la arepa y a disfrutar


¡Probad, probad! Estas cosas no hay que perdérselas y como habéis visto, son bien fáciles de hacer.



Feliz verano a todos.



6 comentarios :

  1. Sabia de Viena, nada más refrescante a estas horas y en estas latitudes levantinas que entrar en tu blog y darse un buen baño de delicada belleza sensorial... y literaria (¡qué lindo prólogo, hermana!)
    ¡Salud, y Feliz verano a todas y todos!

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  2. Querido Loam, tus comentarios si que son un refresco y todo un gusto cada vez que vienes a visitarme. Muchas gracias, de verdad. Un abrazo y salud!

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  3. Bueno, pues esta vez las hago, sí o sí. Son muy facilitas para un tarugo como yo, pero tendré que esperar a estar de vuelta en Bruselas, que ahora ando perdido por la costa malagueña.

    Un beso

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    Respuestas
    1. Ay Sorokin, el día que me sorprendas y de verdad hagas la receta... Jajaja
      Espero que en la costa tengas unas vacaciones relajadas y fresquitas.
      Un abrazo grande

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  4. Hola Viena. Te dejo este enlace sobre cocina cubana, por si quisieras echarle un vistazo. A mí me ha parecido interesante.

    https://www.youtube.com/channel/UCV7GHk21feBr10-t2giC98g

    Un abrazo, amiga.

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    Respuestas
    1. Muchas gracias Loam. Desde luego que me interesa. Un abrazo grande

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