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jueves, 18 de agosto de 2016

Cocinar en voz alta. Thaler de chocolate


A veces pequeñas vivencias parecen confluir en un punto, un mismo día, un mismo instante, como si estuvieran construyendo pieza a pieza, una idea.

Muchas de esas veces, ni nos damos cuenta de ello, porque no son cosas demasiado impactantes en medio de una vida ajetreada, sobre todo si estamos viviendo con el piloto automático, un estado en el que estas cosas y otras muchas, pasan desapercibidas.


Me doy cuenta de la fuerza nefasta que tiene la inercia hacia ese vivir sin vivir, horas o días enteros, por no decir años, que se viven sin darse cuenta, automáticamente, en una vorágine sin sentido, atontados por los excesos, adormecidos por la rutina o narcotizados con tanta distracción.

Caminar, conducir, hablar, comer… Son actos cotidianos, pero actos sin existencia, si nuestra percepción no se detiene en ellos. 

En ese punto de reflexión, es cuando me apetece caminar descalza para sentir la tierra, deseo mirar en los secretos de las flores y emocionarme con sus detalles, paladear el agua fresca en mi boca o cocinar en voz alta, algo que leí hace mucho en el Tao de la cocina y que de vez en cuando, me encanta practicar.

Cocinando en voz alta, nos hacemos plenamente conscientes y estimulamos según dicen, el quinto chakra, visuddha, el chakra de la comunicación.

Funciona, os aseguro que funciona y os invito a que lo probéis. Cocinar en voz alta, contándonos, susurrándonos lo que vamos haciendo, paso a paso, nos hace conscientes de la vivencia y me pregunto si este método funcionará también en otros ámbitos:

Pasear en voz alta, tomar un baño en voz alta, mirar y disfrutar a nuestros hijos en voz alta, amar en voz alta…


Vamos a ir practicando con estas thaler o taler de chocolate, una receta de un pequeño libro alemán, que Geena ha traducido para mí.

Los ingredientes son: 

200g. de chocolate Nestlé postres
2 cucharadas de nata para montar
200g. de azúcar glas
Cacao en polvo


El proceso es como sigue:

Fundimos 50g. de chocolate al baño María, añadiendo la nata.


Removemos bien y retiramos del fuego.


Ahora poco a poco, vamos añadiendo el azúcar glas sin dejar de remover integrando todo el tiempo hasta formar una masa que pueda trabajarse con las manos



Ponemos la masa sobre una lámina de papel vegetal y formamos un rulo de unos 5mm aproximadamente. Luego con un cuchillo, cortaremos medallones de unos dos centímetros y medio más o menos.

Si la masa tiende a pegarse, podemos espolvorear un poco de cacao sobre la hoja de papel.


Colocamos sobre una bandeja todas las monedas (salen unas 16) y dejamos reposar en la nevera 12 horas o hasta el día siguiente.


Las thaler se irán secando poco a poco, adquiriendo la textura que les es característica.

Mientras reposan, os contaré que en otro orden de cosas, el thaler, es una antigua moneda de plata de Alemania, grande, bien gordota según he leído en la Wiki, así que supongo que estos bombones se llaman así, por su forma de gruesa moneda. 

Thaler o taler, son abreviación de la palabra Joachimsthaler, la moneda en cuestión, que fue acuñada en 1518 en la ciudad de Joachimsthal en Bohemia (actualmente República Checa). Las primeras se habían acuñado en Burg Hasegg, en 1486 y después, los soberanos de Alemania y Austria, acuñaron grandes monedas de plata, siguiendo aquel modelo. (Hay que ver lo que se aprende en la Wiki)

Bueno y una vez que han pasado el reposo, yo las tuve así hasta el día siguiente, procedemos al acabado.

Fundimos el resto de chocolate al baño María y con ayuda de dos tenedores, vamos bañando una por una las monedas en el chocolate fundido y depositándolas en papel vegetal para que se enfríen y solidifiquen



De nuevo a la nevera hasta que se puedan manipular fácilmente, y ya está, las thaler listas para ser saboreadas… En voz alta…



Compartidas en voz alta…


O regaladas en voz alta…



Vivamos la experiencia intensamente. El chocolate es excelente vehículo para ello.

Un abrazo

martes, 26 de julio de 2016

Un asado argentino


El asado es una técnica de cocción, que consiste en exponer los alimentos, generalmente carnes, al fuego o a las brasas para que se cocinen lentamente.

Dentro de las variedades que pueden darse para esto, tenemos el asado argentino o asado a la cruz, que para mí, aunque no soy argentina, tiene un gran significado. 

Muchos son ya los asados argentinos que hemos hecho, reuniendo a amigos de toda índole, compartiendo este arte, que es el arte de convertir la cocción de un alimento en todo un ritual de amistad y de buen rollo.


Todo comienza con un fuego, que se enciende a primera hora de la mañana. Se necesitan al menos cinco horas para hacer un buen costillar de vaca como el que hicimos nosotros, así que no eran todavía las diez, cuando llegó Leo, nuestro maestro asador. El y Sergio, otro de nuestros amigos, argentino,  que actuaría como su ayudante, se pusieron rápidamente manos a la obra



Mientras Leo preparaba el costillar, embadurnando bien con una mezcla de sal gorda y fina, Sergio clavaba en el suelo una base de hierro, que es como un pie que sostiene más tarde a la cruz propiamente dicha, del asado.



Sobre la pared puede verse la cruz, que es el asador de hierro típico de este tipo de asados.
Los gauchos, usaban una estaca de madera, a la que sacaban filo en uno de sus extremos para poderla clavar en la tierra. Atravesaban la carne con la estaca y la ponían a la distancia justa del fuego.

viernes, 15 de julio de 2016

Pastel de vegetales. Receta de verano


Los ingleses tienen una preparación llamada toad in the hole, algo así como “sapo en el agujero”, que consiste en una especie de masa, en donde se introducen diferentes carnes  o salchichas. El preparado se hornea y se sirve acompañado de vegetales.
La receta es bien fácil, pero no por eso deja de tener su historia.

Al parecer cuando se extendió el uso de la harina para hacer pasteles, unos panaderos tuvieron la idea de colocar uno de estos pasteles, en realidad una especie de oblea gruesa que cerraron como una cestilla, debajo del asado de carne, es decir, recogiendo los jugos que la carne iba soltando a medida que se iba horneando. El resultado fue un pastel, o como ellos lo llaman, un pudding, con sabor y jugo de carne.

viernes, 29 de abril de 2016

Chococubos con aceite de coco


Pues yo no sé por qué, pero cuando está nublado o llueve, me da por hacer pasteles de chocolate y queso. 
Entonces, como encantada por los aromas y por esos suaves colores marfil y castaño, me dejo llevar y disfruto del toque melancólico que siempre acompaña a la lluvia.

Los blancos ingredientes se me antojan como nubes, el chocolate me huele exótico, me dejo llevar como una niña en la mecedora de los sentidos. El día me parece de algodón, dócil y tranquilo y me gusta mucho.


Pero vayamos a la receta. Veamos los ingredientes para la mezcla de chocolate:

domingo, 17 de abril de 2016

Dejar constancia



El sábado 16 de Abril, celebramos en la escuela una cata de vinos con Diana Cardó. 

Decir que lo pasamos genial, que disfrutamos muchísimo de un encuentro que siempre resulta entrañable, entre alumnos y amigos, compartiendo esta vez, excelentes vinos y una siempre enriquecedora ilustración de la mano de Diana, sería quedarme corta o resultar repetitiva, dado que no hace tanto, hicimos una cata de cavas  que también fue todo un éxito.

Nuestros estupendos "catadores" se lo pasaron bien, se notaba en el ambiente, en las palabras, en los abrazos. Simplemente tengo que dar las gracias desde aquí, a todos ellos, por regalarme una vez más con un encuentro tan satisfactorio.

Y porque las imágenes hablan por sí solas y porque en cierta forma se lo debo a los asistentes, he aquí algunas instantáneas que dejarán constancia de esta bonita velada:

Eran alrededor de las 20,30 horas cuando comenzábamos. 


Cada uno con su hoja de cata para tomar notas, según las instrucciones que nos dio Diana. Al final de la noche, habríamos probado siete vinos, incluyendo uno dulce. Ahí es nada.


Maquinon fue el primero. Disculparéis que omita las notas de cata, pero sería largo y poco exaustivo si pretendiera detallarlos todos. Puede no obstante consultarse sobre este vino en este enlace: http://www.casarojo.com/es/nuestros_vinos/maquinon