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Tortas de calabaza: Séptima hernandiana

                                                                                                                                                                        ...

Arroz de los tres puñaos: Sexta hernandiana

                                                                                                                                                                       ...

Una casuela de magro: Quinta hernandiana

                                                                                                     Por una senda van los hortelanos, que es la sagrada hora del regreso, con la sangre injuriada por el peso de inviernos, primaveras y veranos. Vienen de los esfuerzos sobrehumanos y van a la canción y van al beso, y van dejando por el aire impreso un olor de herramientas y de manos. Miguel Hernández. El Rayo que no cesa. Fragmento. Los hortelanos, volviendo a casa a por el beso y la cena. ...

Tetas de monja: Cuarta hernandiana

                                                                                      A las aladas almas de las rosas del almendro de nata te requiero, que tenemos que hablar de muchas cosas, compañero del alma, compañero. Miguel Hernández. Elegía a Ramón Sijé (Fragmento). En una  serie  de recetas de Orihuela, no podía faltar el que es sin duda el postre más representativo de la famosa repostería monacal de mi pueblo. Y que nadie se ofenda por el nombre, que así es como se llaman y se les conoce en mi tierra, incluyendo a las pro...

Cucurrones: Tercera hernandiana

                                                                                                 TODO ERA AZUL (Fragmento) Todo era azul delante de aquellos ojos y era verde hasta lo entrañable, dorado hasta muy lejos. Porque el color hallaba su encarnación primera dentro de aquellos ojos de frágiles reflejos. Miguel Hernández Entonces no había prisa. Se madrugaba, porque no había televisión o un ordenador con el que entretenerse hasta las tantas, en realidad en cuanto se hacía de noche, todo el mundo se ac...

Cocido con pelotas: Segunda hernandiana

                                                                       Vamos hoy con la segunda receta de la serie dedicada al poeta Miguel Hernández. Se trata esta vez del cocido con pelotas, al estilo que se cocina tradicionalmente y desde hace muchas generaciones, en la zona de la Vega Baja del Segura y en concreto en Orihuela, en donde la calidad de la carne y la elección cuidadosa de todos los ingredientes, le dan un específico sabor inigualable. Pero permítanme transcribir un poema, como aderezo de este guiso, que todo es importante en la cocina: los ingredientes, el lugar, la sensibilidad del cocinero y esas pizcas de otras cosas, ...

Y ahora las granadas

           Tal y como había previsto cuando llegué de mis vacaciones, quedaban un par de semanas para que las granadas estuvieran en su punto. Ese momento llegó. Salgo al huerto y los perros me siguen rodeándome y dificultándome el paso entre los árboles. Se adelantan un poco y parecen saber a ciencia cierta a dónde me dirijo, me pregunto cómo es posible y por qué van hacia la higuera cuando voy a coger higos, hacia los naranjos cuando voy a coger naranjas o hacia el granado, ahora que voy a coger granadas. ¿Será cierto que tienen mente telepática y son capaces de leerme el pensamiento? Las granadas están en su justo punto de maduración. Alguna se ha abierto, lo que no debe suceder, pero por supuesto la aprovecharé. Los granos están rosados y brillantes, mostrándose muy apetitosos. Recuerdo ese refrán que decía: "Granada madura, tentación segura". Y a mi, me gustan las tentaciones. Pero, retomemos el asunto, porque el tema son la...